Dr MARTIN VASQUEZ

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Mesa, Arizona, United States
EDUCATION: Holt High School, Holt Mich., Lansing Community College, Southwestern Theological Seminary, National Apostolic Bible College. MINISTERIAL EXPERIENCE:61 years of pastoral experience, 11 churches in Arizona, New Mexico and Florida. Missionary work in Costa Rica. Bishop of the Districts of New Mexico and Florida for the Apostolic Assembly. Taught at the Apostolic Bible College of Florida and the Apostolic Bible College of Arizona. Served as President of the Florida Apostolic Bible College. Served as Secretary of Education in Arizona and New Mexico.EDUCACIÓN:Holt High School, Holt Michigan, Lansing Community College, Seminario Teológico Southwestern, Colegio Bíblico Nacional. EXPERIENCIA MINISTERIAL:51 años de experiencia pastoral, 11 iglesias en los estados de Arizona, Nuevo México y la Florida. Trabajo misionera en Costa Rica. Obispo de la Asamblea Apostólica en los distritos de Nuevo México y La Florida. He enseñado en el Colegio Bíblico Apostólico de la Florida y el Colegio Bíblico Apostólico de Arizona. Presidente del Colegio Bíblico de la Florida. Secretario de Educación en los distritos de Nuevo México y Arizona.

Monday, February 20, 2023

ALGO PEOR QUE IR AL INFIERNO

“Pasó la siega, terminó el verano, y nosotros no somos salvos. Por la herida de la hija de mi pueblo estoy herido; Soy negro; el asombro se ha apoderado de mí. ¿No hay bálsamo en Galaad; [¿No hay allí médico? ¿Por qué, pues, no se restablece la salud de la hija de mi pueblo? (Jeremías 8:20-22)

En contexto, de este pasaje trata sobre el juicio de Dios que resultaría en ninguna cosecha para los judíos. Aquí lo tomaremos como el grito de las almas perdidas en el infierno. Imagínese trabajar un año entero y al final no tener nada que mostrar porque sus cultivos no pudieron resistir la prueba de las heladas, la prueba de la lluvia o la prueba de la sequía. Del mismo modo, debido a que la vida de las personas no estará a la altura, el texto de Jeremías 8:20 "Pasó la siega, terminó el verano y no hemos sido salvos", es uno que sin duda repetirán muchas veces en el infierno aquellos que llorará y lamentará que desperdiciaron su oportunidad de ser salvos y estar bien con Dios, pero no lo hicieron.

Llegó el verano, pasó la cosecha, ¡y todavía no somos salvos! ¿No es ese el grito del hombre rico en Lucas 16? Ahora piense en esto: el hombre rico en Lucas 16 estaba llorando hace 2000 años para que le mojaran un dedo en agua para tocar su lengua. ¡Todavía llora 2000 años después! Todavía estará llorando dentro de 2000 años, y así sucesivamente, y sin embargo preguntas: "¿Cómo puede haber algo peor que ir al infierno?" Lo único que es peor que ir al infierno es ir al infierno y llevarte a alguien contigo.

Hace poco tuve que hablar con un amigo, que acaba de mudarse del centro de la ciudad porque su hijo de 15 años se ha quedado fuera toda la noche y aparentemente está fuera de control. Este amigo es un ex pastor que se ha apartado y solo va a la iglesia una o dos veces al año. Cuando le dije que había algo peor que ir al infierno, y lo que era, hubo casi un gemido audible que se podía escuchar al otro lado del teléfono.

No quiero a este padre en el infierno con su hijo. Ya es bastante malo si va allí, pero su pena se duplicará al escuchar a su hijo llorar y decir: "Papá, ¿por qué no me advertiste sobre este lugar? ¡Papá, por qué no me diste un mejor ejemplo! Papi, ¡¿por qué dejaste de traernos a mamá y a mí a la iglesia?!

Si no conoces a Jesús como tu Señor y Salvador personal, viaja conmigo 1,000 años hacia el futuro y eres tú quien habla. "Ha llegado el verano, la cosecha ha pasado y estoy condenado". Es doblemente enloquecedor porque gritarás y dirás: "Ese predicador me dijo: 'Oh, por qué, oh, por qué no lo escuché cuando podría haber hecho una diferencia'". Ruego a Dios que no vayas allí, y si vas allí a pesar de mis oraciones, te ruego que vayas solo. Sin embargo, me temo que el infierno estará lleno de niños maldiciendo a sus padres, hermanos llorando a sus hermanos, primos llorando a sus primos y compañeros de clase llorando a sus compañeros de clase por su mal ejemplo y mala influencia. No creo que nadie vaya solo al infierno, creo que el poder de la influencia es mucho más fuerte de lo que nos gustaría imaginar. Tal vez el hombre rico en Lucas 16 estaba tan preocupado por sus 5 hermanos porque sabía que les había dado un mal ejemplo, y tan terriblemente horrorizado que sus hermanos terminarían allí también. Ves que hay una cosa peor que ir al infierno, y eso es llevar a alguien contigo.

El verso 22 es la acusación de Dios de la iglesia: Jeremías 8:21-22 “Por el daño de la hija de mi pueblo estoy herido; Soy negro; el asombro se ha apoderado de mí [¿No hay] bálsamo en Galaad? [¿No hay allí médico? ¿Por qué, pues, no se restablece la salud de la hija de mi pueblo?”

Leemos que el asombro se ha apoderado de Dios. ¿Qué lo asombró? Que había bálsamo disponible y sin embargo no se aplicó. Este pensamiento me recuerda otro versículo, Isaías 59:16: Y vio que no [había] nadie, y se maravilló de que no [hubiera] intercesor; por tanto, su brazo le trajo salvación; y su justicia, lo sostuvo.

¿Qué hizo que Dios se preguntara?

1. Dios sabía que la oración era efectiva y se preguntaba por qué la gente no oraba.

2. Él sabía que Su pueblo estaba al tanto de los que iban a la infierno por la eternidad y se preguntaba por qué no estaban intercediendo y suplicando, sino que estaban ocupados disfrutando de almuerzos campestres y de una gloriosa puesta de sol. ¡Iglesia quita tus ojos de la puesta de sol por un momento y ve los que están a su alrededor!

3. Un amigo que conozco estaba llorando después de que arrestaran a su hijo de 10 años por robar en una tienda. El oficial de policía dijo: "La única forma de salir de esto ahora es ir a la corte y demostrar que no lo hiciste. Para los que están en el Infierno, la única forma de salir es ir a los tribunales y demostrar que no lo hicieron, y eso es imposible. Ahora es el día de salvación, no hay oportunidad después de esta vida. Dios sabe que conocemos la condición del mundo y se pregunta por qué no estamos haciendo más.

a. Él sabe que la oración fue efectiva.

b. Sabe que somos conscientes del peligro.

c. ¡Él sabe que aquellos que son conscientes del peligro son también aquellos que saben que la oración funciona! Pero en lugar de orar por los que están en peligro de muerte, nuestras oraciones a menudo se refieren a asuntos insignificantes de comodidades. Si sus oraciones se estudiaran científicamente, ¿cómo se clasificarían? 90% para necesidades propias, 9% para las necesidades de otros amigos y 1% por almas perdidas

4. Él sabe que nosotros sabemos que hay algo mejor que ir al cielo, y eso es llevar a alguien contigo. Tiene que asombrarlo cuando ve la indiferencia en Su pueblo.

Me pregunto cuántos fueron responsables de que alguien más comenzara a consumir drogas o beber, o los involucrara en inmoralidad sexual. Es decir, tú eres el que les introdujo en estas cosas, y hoy estás en camino al cielo y ellos están en camino a infierno. La Biblia dice que no habrá lágrimas en el cielo, y parte de la razón por la que no gemiremos por ellos allí es porque no les haría ningún bien. Si vas a llorar por las almas, tienes que hacerlo ahora mientras pueda hacer algún bien, no sea que tus antiguos amigos lleguen a ese día infeliz en el que digan: "pasó la cosecha, terminó el verano y todavía no estamos salvados".

 

SOMETHING WORSE THAN GOING TO HELL

“The harvest is past, the summer is ended, and we are not saved. For the hurt of the daughter of my people am I hurt; I am black; astonishment hath taken hold on me. Is there no balm in Gilead; [is there] no physician there? Why then is not the health of the daughter of my people recovered?” (Jeremiah 8:20-22)

In context, this passage is about the judgment of God that would result in no harvest for the Jews. But here we will take it to be the cry of lost souls in hell. Imagine working a whole year, and in the end having nothing to show for it because your crops could not stand the test of frost, the test of rain, or the test of drought. Similarly, because people's lives won’t measure up, the text in Jeremiah 8:20 "The harvest is past, the summer is ended, and we are not saved," is one that will undoubtedly be repeated many times in hell by those who will weep and wail that they squandered their opportunity to get saved, and get right with God, but did not.

Summer has come, harvest is past, and still, we are not saved! Isn’t that the cry of the rich man in Luke 16? Now think about this the rich man in Luke 16 was crying 2,000 years ago to have a finger dipped in water to touch his tongue. He is still crying 2,000 years later! He will still be crying 2,000 years from now, and so on, and yet you ask, "How can there be something worse than going to hell?" The one thing that is worse than going to hell is going to hell and taking someone with you.

I had to talk to a friend recently, who just moved out of the inner city because his 15-year-old son has been staying out all night, and is seemingly out of control. This friend is a former pastor who is backslid and only goes to church once or twice a year. When I told him there was one thing worse than going to hell, and what it was, there was almost an audible groan you could hear on the other end of the phone.

I don’t want this dad in hell with his son. It’s bad enough if he goes there, but his sorrow will be doubled to hear his son cry and say, "Daddy why didn’t you warn me about this place?! Daddy, why didn’t you set a better example before me?! Daddy, why did you stop bringing me and Momma to church?!

If you don’t know Jesus as your personal Lord and Savior journey with me 1,000 years into the future and this is you speaking. "Summer has come, harvest is past, and I am doomed." It is doubly maddening because you will cry out and say, "that preacher told me, ’O why, O why didn’t I listen to him when it could have made a difference.’" I pray to God you don’t go there, and if you do go there despite my prayers, I pray you go alone. I am afraid though, that hell is going to be full of children cussing their parents, brothers crying to their brothers, cousins crying to their cousins, and classmates crying to their classmates for their poor example and bad influence. I don’t think anybody goes to hell alone, I think the power of influence is much stronger than we would like to imagine. Perhaps the rich man in Luke 16 was so concerned for his 5 brothers because he knew he had set a bad example for them, and as bad as hell was it horrified him that his brothers would wind up there also. You see there is one thing worse than going to hell, and that is taking someone with you.

Verse 22 is God’s indictment of the church: Jeremiah 8:21-22 “For the hurt of the daughter of my people am I hurt; I am black; astonishment hath taken hold on me [Is there] no balm in Gilead; [is there] no physician there? Why then is not the health of the daughter of my people recovered?”

We read astonishment hath taken hold of God. What astonished Him? That there was balm available and yet it was not applied. This thought reminds me of another verse, Isaiah 59:16: And he saw that [there was] no man and wondered that [there was] no intercessor: therefore his arm brought salvation unto him; and his righteousness, it sustained him.

What made God wonder?

1. God knew prayer was effective, and He wondered why people weren’t praying.

2. He knew His people were aware of those heading to eternity without salvation and He wondered why they weren’t interceding and pleading but were busy enjoying picnic lunches and a glorious sunset. Church take your eyes off the sunset for a moment and look at those around you!

3. A friend I know was weeping after his 10-year-old was arrested for shoplifting. The Police officer said, "The only way to get out of this now is to go to court and prove you didn’t do it. For those in Hell, the only way for them to get out is to go to court and prove they didn’t do it, and that is impossible. Now is the day of salvation, there is no opportunity after this life. God knows we know the condition of the world and wonders why we aren’t doing more.

a. He knows prayer was effective.

b. He knows we are aware of the danger.

c. He knows that those who are aware of the danger are also those who know that prayer works! But instead of praying about those in mortal danger our prayers often concern trifling matters of creature comforts. If your prayers were scientifically studied how would they be categorized? 90% for self-needs, 9% for other friends' needs, and 1% for lost souls. If that describes you then it is no wonder God wonders.

4.  He knows that we know there is something better than going to heaven, and that is taking someone with you. It has to amaze Him when He sees the unconcern in His people.

I wonder how many of us were responsible that someone else started doing drugs, or drinking, or got them involved in sexual immorality. That is, you are the one that introduced them to these things, and today you are on your way to heaven and they are on their way to hell. The bible says there will be no tears in heaven, and part of the reason we won’t groan for them there is because it wouldn’t do them any good. If you are going to weep for souls you have to do it now while it can do some good, lest your former friends come to that unhappy day where they say, "the harvest is past, the summer is ended and still we are not saved."

 

Monday, February 13, 2023

CRUCES INESPERADOS

~ Marcos 8:34-35; 9:33-37; 10:35-45; 15:21 ~

"Algo bueno te va a pasar", proclamó un evangelista de la televisión. Anteriormente en un sermón, anunció con alegría que "el cristianismo es el mejor trato que una persona haya tenido jamás". Antes de su sermón, había entrevistado a un hombre que fue presentado como un "nuevo cristiano".

"John, cuéntanos qué sucedió cuando Dios entró en tu vida", dijo. John contó cómo su negocio, que alguna vez fracasó, se convirtió en un gran éxito financiero. Tenía una hermosa casa. Su matrimonio fue más feliz. Sus hijos se portaban mejor y eran más saludables y "tengo una sonrisa en mi rostro todo el tiempo". Todo esto llegó, dijo, cuando "Dios entró en mi vida".

Sin duda, nos pueden pasar cosas buenas cuando seguimos a Jesús. Las vidas mejoradas de innumerables personas son testimonio de cómo Dios puede ayudarnos. Pero, ¿cuál es el punto principal del discipulado? ¿Deberíamos proclamar el evangelio de modo que impliquemos "Ven a Jesús y todos tus problemas se resolverán y todo se arreglará en tu vida"? ¿Es ese el mensaje de Cristo?

Seamos honestos. Somos egoístas. Queremos que todos nuestros dolores y molestias se curen. Queremos una vida que sea inmune a la angustia, el dolor y la lucha. Estamos buscando recompensas de nuestra religión, no responsabilidades; un cojín, no una cruz. Si tuviéramos elección, ¡la mayoría de nosotros preferiría tener sirvientes que ser un sirviente!

El problema es que el que seguimos caminó por un camino angosto, un camino que conducía a través del sufrimiento, el rechazo y la muerte, un camino hacia una colina llamada Calvario. ¿Debemos esperar que nuestra fe en él nos proteja de la misma cruz? La verdadera prueba de nuestro discipulado no se encuentra en los tiempos fáciles cuando todo va bien, sino en los tiempos difíciles cuando el mundo se nos viene encima.

¿QUIÉN SERÁ EL MAYOR?

Jesús y sus discípulos están en el camino. Cuando llegan al lugar al que se dirigen, Jesús les pregunta, en efecto: "¿Por qué tanto alboroto allá en el camino?"

Y los discípulos callan. Callan porque tienen vergüenza. Han estado discutiendo quién debería ser el más grande en el reino. ¿Quién se sentará en el gabinete cuando elijamos a Jesús como Mesías? ¿Quién recibirá la mayor gloria, las mayores recompensas? Después de todo, ¿no es eso de lo que se trata el discipulado?

No, dice Jesús, "Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos" (Mr. 9:35). Aquí hay un reino extraño, un reino no de coronas, reyes, pompa y circunstancia, sino de los pobres, los niños, los pequeños, los más pequeños y los últimos. Él pone a un niño en medio de ellos como una ilustración de lo que está hablando porque ¿quién es más indefenso, más débil y más vulnerable que un niño (9:36-37)?

¿ERES CAPAZ DE BEBER LA COPA?

Santiago y Juan quieren que Jesús haga algo espectacular por ellos: "Concédenos que nos sentemos, uno a tu derecha y otro a tu izquierda, en tu gloria" (10:37). ¿Es mucho pedir? ¡Han dejado todo y han seguido a Jesús! Jesús les pregunta: "¿Podéis beber la copa que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?" (10:38) ¿Sabes lo que quiere decir con la "copa" y el "bautismo"? Él está hablando de Su cruz. Una vez más, el contenido del discipulado está determinado por la cruz (8:34).

Hay dos palabras difíciles en el versículo 34, "negar" y "cruz". Estas palabras fueron importantes en la vida y la enseñanza de Jesús, aunque pueden resultar ofensivas para los posibles seguidores. Este camino elegido por Jesús de abnegación y de llevar la cruz era la voluntad de Dios para Jesús y, por lo tanto, también para los seguidores de Jesús.

Como era de esperar, los otros diez estaban molestos y enojados. Jesús tuvo que empezar de nuevo. Los reunió y les dijo que los gentiles disfrutan del señorío y el ejercicio de la autoridad. En el versículo 43, Jesús dijo: "El que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor". Esta declaración transforma la noción tradicional de grandeza. La grandeza no se mide en términos del número de nuestros servidores, sino en términos de la calidad y extensión de nuestro servicio.

¿Qué significa tomar la cruz? Jesús no quiere decir necesariamente que debemos soportar alguna condición que nos sobreviene en la vida, como una enfermedad física o emocional. Estas circunstancias pueden causarnos dolor, pero no son necesariamente la "cruz" de la que habla aquí.

Más bien, la "cruz" es algo que tomamos voluntariamente como resultado de ser Discípulos de Cristo. Jesús podría haberse negado a tomar Su cruz. Podría haber elegido tener éxito según los estándares de éxito del mundo. Pudo haber levantado un ejército y hecho la guerra contra las fuerzas de ocupación romanas. Pudo haberse convertido en un hacedor de milagros, un gran profesor en la escuela de teología de Hillel, y usado sus poderes para alcanzar la gloria y el prestigio.

Pero Él escogió voluntariamente otro camino. Escogió ser obediente a la voluntad de Dios para su vida. Él eligió beber la copa de la muerte. Él eligió ser arrojado bajo las aguas del sufrimiento y la muerte en la cruz. De ese modo nos señaló el camino.

Siempre estamos en peligro de tener una idea equivocada acerca de la fe cristiana. Es tan fácil asumir que el objetivo de ser cristiano es aceptar a Cristo para que todo salga bien para nosotros. Pero aceptar a Cristo significa también aceptar la cruz.

Jesús nota que los gentiles se enseñorean unos de otros y adoran el poder y la gloria (10:43-44). Jesús es nuestro ejemplo de liderazgo. Él "no vino para ser servido, sino para servir, para dar su vida en rescate por muchos" (10:45). ¿Qué nos dice esto acerca del liderazgo en la iglesia? Toda obra cristiana es servicio, no privilegio ni prestigio. En la iglesia, todos son ministros, es decir, todos son servidores de los demás.

LAS CRUCES INESPERADAS

Marcos 8:34 es la declaración más descriptiva de la Biblia con respecto a la naturaleza del discipulado. A cada cristiano comprometido se le da una cruz. Es un error llamar cruz a todo nuestro sufrimiento. Incluso los impíos tienen dolores, pero no tienen cruces. Nuestra cruz es ese sufrimiento que resulta de nuestra fiel identificación con Cristo, nuestro deber cristiano.

En Marcos 15:21 se nos habla de Simón de Cirene y lo que le sucedió. No esperaba que algo así le sucediera en este día. Pero vemos que nunca fue el mismo después de esta experiencia, cambió su vida para siempre. ¡El llevar la cruz te cambiará!

¿QUÉ ES LA CRUZ?

Tomar nuestra cruz no significa necesariamente que debemos soportar alguna condición que nos sobreviene en la vida, como una enfermedad física o emocional. Estas circunstancias pueden causarnos dolor, pero no son necesariamente la “cruz” de la que habla Jesús.

La cruz es el emblema de todo sufrimiento y sacrificio por la causa de Cristo y su obra. Es algo que asumimos voluntariamente; aceptarlo, no simplemente soportar lo que se nos impone. Esto es lo que cambia la cruz en una bendición. Jesús podría haberse negado a tomar su cruz. Podría haber elegido tener éxito según los estándares de éxito del mundo. Pudo haber levantado un ejército y hecho la guerra contra los romanos. Pudo haberse convertido en un hacedor de milagros, un gran conferencista, y usado Sus poderes para lograr gloria y prestigio, ¡pero eligió la cruz! La cruz es cumplir con nuestro deber, ser fieles a Dios ya su causa.

LA CRUZ ES UNA PRUEBA

Nos prueba para ver si somos discípulos en hecho y en verdad, o solo buscadores de los panes y los peces. Llevar la cruz es una prueba, laborioso, doloroso, humillante e inevitable para el seguidor de Jesús. La cruz no es opcional para el verdadero creyente que quiere hacer la voluntad de Dios. La persona que intenta vivir esta vida no tiene que ir en busca de una cruz para llevar; vendrá, y cuando llegue, tendrás que decidir si lo tomas o lo rechazas.

¿CUÁL ES MI CRUZ?

Puede ser el abandono de ciertos placeres. Puede ser soportar el reproche y la crueldad o permanecer en la pobreza y la oscuridad por el bien de los demás. Alguien más se lleva toda la gloria, pero tú hiciste el trabajo. Puede ser el sufrimiento de las pérdidas y la persecución por causa de Cristo. Incluye el soportar la voluntad de Dios con paciencia y acción de gracias.

 

UNEXPECTED CROSSES

~ Mark 8:34-35; 9:33-37; 10:35-45; 15:21 ~

"Something good is going to happen to you" proclaimed a television evangelist. Earlier in a sermon, he joyfully announced that "Christianity is the best deal a person ever had." Before his sermon, he had interviewed a man who was introduced as a "new Christian".

"John, tell us what happened when God came into your life," he said. John told how his once failing business had been turned into a great financial success. He had a beautiful home. His marriage was happier. His children were better behaved and healthy and "I have a smile on my face all the time". All of this came, he said, when "God came into my life."

Without a doubt, good things can indeed happen to us when we follow Jesus. The improved lives of countless people are testimony to how God can help us. But what is the main point of discipleship? Ought we to proclaim the gospel so that we imply "Come to Jesus and all your problems will be solved and everything will be made right in your life"? Is that the message of Christ?

Let's be honest. We are selfish. We want all our aches and pains to be cured. We want a life that is immune from heartache, pain, and struggle. We're looking for rewards from our religion, not responsibilities; a cushion, not a cross. If we had a choice, most of us would rather have servants than be a servant!

The trouble is, the one we follow walked up a narrow way, a way which led through suffering, rejection, and death, a way up a hill called Calvary. Are we to expect our faith in him to shield us from the same cross? The true test of our discipleship is found not in the easy times when all is going well, but in the hard times when the world is caving in on us.

WHO WILL BE THE GREATEST?

Jesus and His disciples are on the road. When they get to where they are going Jesus asks them, in effect, "What was all the fuss about back there on the road?"

And the disciples are silent. They are silent because they are ashamed. They have been discussing who should be the greatest in the kingdom. Who shall sit on the cabinet when we get Jesus elected as Messiah? Who shall receive the greatest glory, the greatest rewards? After all, isn't that what discipleship is all about?

No, says Jesus, "If anyone would be first, he must be last of all and servant of all" (Mk. 9:35). Here is an odd kingdom, a kingdom not of crowns, kings, pomp, and circumstance, but of the poor, the children, the little ones, the least and the last. He puts a child in the midst of them as an illustration of what he is talking about for who is more helpless, weaker, and more vulnerable than a child (9:36-37)?

ARE YOU ABLE TO DRINK THE CUP?

James and John want Jesus to do something spectacular for them: "Grant us to sit, one at your right hand and one at your left, in your glory," (10:37). Is this too much to ask? They have left everything and followed Jesus! Jesus asks them, "Are you able to drink the cup that I drink, or to be baptized with the baptism with which I am baptized?" (10:38). Do you know what he means by the "cup" and the "baptism"? He is talking about His cross. Once again, the content of discipleship is determined by the cross (8:34).

There are two difficult words in verse 34, "deny" and "cross". These words were important in Jesus' life and teaching, although they may be offensive to would-be followers. This self-chosen way of Jesus of self-denial and cross-bearing was God's will for Jesus and thus also for Jesus' followers.            

As might be expected, the other ten were upset and angry. Jesus had to start again. He called them together and told them that the Gentiles enjoy lordship and exercise of authority. In verse 43 Jesus said, "Whoever would be great among you must be your servant." This statement transforms the traditional notion of greatness. Greatness is measured not in terms of the number of our servants, but in terms of the quality and extent of our service.

What does it mean to take up the cross? Jesus does not necessarily mean that we are to bear some condition that befalls us in life, such as a physical or emotional infirmity. These circumstances may cause us pain, but they are not necessarily the "cross" of which he speaks here.

Rather, the "cross" is something that we willingly take up as a result of being Disciples of Christ. Jesus could have refused to take up His cross. He could have chosen to be successful by the world's standards of success. He could have raised an army and waged war against the Roman occupational forces. He could have become a miracle worker, a great lecturer in Hillel's school of theology, and used his powers to achieve glory and prestige.

But He willingly chose another way. He chose to be obedient to God's will for his life. He chose to drink the cup of death. He chose to be thrust under the waters of suffering and death on the cross. Thereby He pointed the way for us.

We are always in danger of getting the wrong idea about the Christian faith. It is so easy to assume that the point of being a Christian is to accept Christ so that everything will work out for the best for us. But to accept Christ also means to accept the cross.

Jesus notes that the Gentiles lord over one another, and worship power and glory (10:43-44).  Jesus is our example of leadership. He "came not to be served but to serve, to give His life as a ransom for many" (10:45). What does this say to us about leadership in the church? All Christian work is service, not privilege or prestige. In the church, everyone is a minister, that is, everyone is a servant of others.

THE UNEXPECTED CROSSES

Mark 8:34 is the most descriptive statement in the Bible regarding the nature of discipleship. Each committed Christian has a cross given to him. It is a mistake to call all our suffering a cross. Even the wicked have sorrows, but they have no crosses. Our cross is that suffering that results from our faithful identification with Christ, our Christian duty.

In Mark 15:21 we are told about Simon of Cyrene and what happened to him. He was not expecting anything like this to happen to him on this day. But we see that he was never the same after this experience, it changed his life forever. Cross-bearing will change you!

WHAT IS THE CROSS?

To take up our cross does not necessarily mean that we are to bear some condition that befalls us in life, such as a physical or emotional infirmity. These circumstances may cause us pain, but they are not necessarily the “cross” of which Jesus is speaking about.

The cross is the emblem of all suffering and sacrifice for the cause of Christ and His work. It is something we take up voluntarily; accept it, not merely endure what is laid upon us. This is what changes the cross into a blessing. Jesus could have refused to take up His cross. He could have chosen to be successful by the world’s standards of success. He could have raised an army and waged war against the Romans. He could have become a miracle worker, a great lecturer, and used His powers to achieve glory and prestige, but He chose the cross! The cross is doing our duty, being faithful to God and His cause.

THE CROSS IS A TEST

It tests us to see whether we are disciples in deed and in truth, or only seekers after the loaves and fishes. Cross-bearing is trying, laborious, sorrowful, humiliating, and inevitable to the follower of Jesus. The cross is not optional for the true believer who wants to do the will of God. The person who attempts to live this life doesn’t have to go looking for a cross to bear; it will come, and when it comes, you will have to decide whether to take it or reject it.      

WHAT IS MY CROSS?

It may be the giving up of certain pleasures. It may be the endurance of reproach and unkindness or remaining in poverty and obscurity for the good of others. Someone else gets all the glory, but you did the work. It may be the suffering of losses and persecution for Christ’s sake. It includes the endurance of God’s will with patience and thanksgiving.

 

Monday, January 30, 2023

LA ADORACIÓN QUE AGRADA A DIOS

“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.” (Juan 3:24)

Una vez una mujer samaritana trató de debatir con Jesús cuál era el mejor tiempo, lugar y estilo de adoración. Jesús le respondió que esos detalles externos eran irrelevantes. Dónde adora no es tan importante como cómo adora y cuánto de usted mismo ofrece a Dios cuando adora. Hay una manera correcta y una manera incorrecta de adorar. La Biblia dice, "Seamos agradecidos y adoremos a Dios de la manera que le complacerá" (Hebreos 12:28).

Dios se complace cuando nuestra adoración es veraz. A menudo alguien dice, "Pienso que Dios es..." y después él o ella comparte su idea de la clase de Dios que le gustaría adorar. Pero no podemos arbitrariamente crearnos nuestra propia imagen conveniente o inofensiva de Dios y adorarla. Eso es idolatría.

La adoración tiene que estar basada en la verdad de las Escrituras, no en nuestras opiniones de Dios. Jesús le dijo a la mujer samaritana, "los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren." Adorar en verdad significa adorar a Dios tal como El es verdaderamente revelado en la Biblia.

Dios se complace cuando nuestra adoración es auténtica. Cuando Jesús dijo que usted debe "adorar en espíritu", él no se estaba refiriendo al Espíritu Santo sino al espíritu suyo. Hecho a semejanza de Dios, usted es un espíritu que reside en un cuerpo y Dios diseñó su espíritu para comunicarse con El. La adoración es su espíritu respondiendo al Espíritu de Dios. Cuando Jesús dijo, "Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma" él quiso dar a entender que la adoración debe de ser genuina y de corazón. No es sólo una cuestión de decir las palabras correctas; tiene que sentir lo que dice. La alabanza que no viene del corazón ¡no es alabanza del todo! No tiene ningún valor y es un insulto a Dios.

Cuando adoramos, Dios ve más allá de nuestras palabras y ve la actitud de nuestros corazones. La Biblia dice, "El hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón"(I Samuel 16:7). Como la adoración envuelve deleitarse en Dios, ésta utiliza sus emociones. Dios le dio sus emociones para que lo pudiera adorar con sentimientos profundos, pero esas emociones tienen que ser genuinas, no fingidas. Dios odia la hipocresía. El no quiere exhibicionismo o pretensión o fingimiento en su adoración. El quiere su amor sincero y real. Podemos adorar a Dios imperfectamente, pero no podemos adorarlo sin sinceridad. Claro, la sinceridad por sí sola no es suficiente; uno puede estar sinceramente equivocado. Por eso es que el espíritu y la verdad son necesarios. La adoración tiene que ser veraz y auténtica. La adoración que complace a Dios es profundamente emocional y profundamente doctrinal. Usamos nuestros corazones y nuestras cabezas.

Hoy en día muchas personas igualan ser emocionalmente conmovido por la música a ser conmovido por el Espíritu, pero estas dos cosas no son las mismas. La adoración genuina ocurre cuando su espíritu responde a Dios, no a algún sonido musical. De hecho, algunas canciones introspectivas y sentimentales son un obstáculo a la adoración porque le quitan la atención a Dios y la concentran en nuestros sentimientos. La mayor distracción en la adoración es usted mismo, sus intereses y su preocupación de lo que otros están pensando de usted.

A menudo los cristianos difieren acerca de la manera más apropiada o auténtica de expresar la adoración  a Dios, pero estos argumentos usualmente sólo reflejan diferencias de personalidad y de experiencias pasadas. Hay muchas formas de adorar que son mencionadas en la biblia. El mejor estilo de adoración es el que más auténticamente representa su amor por Dios, basado en el pasado personal y la personalidad que Dios le dio.

 

WORSHIP THAT IS PLEASING TO GOD

“But the hour cometh, and now is, when the true worshippers shall worship the Father in spirit and in truth: for the Father seeketh such to worship him.” (John 4:23)

Once a Samaritan woman tried to debate with Jesus as to what was the best time, place and style of worship. Jesus answered her that these external details were irrelevant. Where you worship is not as important as to how you worship and how much of yourself you offer to God when you worship. There is a correct way and an incorrect way of worshiping. The Bible says, “Because we are thankful, we should worship God in a way that will please him. We should do this with respect and fear” (Hebrews 12:28).  

God takes pleasure when our worship is truthful. Very often someone says, "I think God is ..." and later he or she shares their idea of the kind of God they would like to worship. But, we cannot arbitrarily create our own suitable or inoffensive image of God and adore it. This is idolatry.

Worship has to be based on the truth of the scriptures, not in our own opinions of God. Jesus said to the Samaritan woman, "The true worshippers shall worship the Father in spirit and in truth: for the Father seeketh such to worship him." To worship in truth means to worship God as He is truly revealed in the Bible.

God takes pleasure when our worship is authentic. When Jesus said that we have to “worship in spirit”, he was not referring to the Holy Spirit but to our own spirit. Made in God's likeness, you are a spirit that resides in a body and God designed our spirit to communicate with Him. Worship is our spirit responding to God's Spirit. When Jesus said, "love the Lord your God with all your heart and with all your soul" he wanted us to understand that worship must be genuine and must come from the heart. It is not only a question of saying the correct words; you have to feel what you say. Worship that does not come from the heart is not complete worship! It does not have any value and it is an insult to God.

When we worship, God sees beyond our words and sees the attitude of our hearts. The Bible says, "For man looketh on the outward appearance, but the Lord looketh on the heart." (I Samuel 16:7). As worship involves taking delight in God, this utilizes your emotions. God gave you your emotions so you could worship Him with deep feelings, but those emotions have to be genuine, not feigned. God hates hypocrisy. He does not want exhibitionism or pretension or simulation in his worship. He wants your sincere and genuine love. We can worship God imperfectly, but we cannot worship Him insincerely. Certainly, sincerity alone is not sufficient; one can be sincerely wrong. That's why spirit and truth are necessary. Worship has to be truthful and authentic. Worship that pleases God is deeply emotional and deeply doctrinal. We use our heart and our head.

Nowadays many people equate being emotionally moved by the music to being moved by the Spirit, but these two things are not the same. Genuine worship occurs when your spirit responds to God, not to some musical sound. In fact, some introspective and sentimental songs are an obstacle to worship because they take the attention away from God and concentrate on our feelings. The biggest distraction in worship is you, your interests and your worries of what others are thinking of you.

Many people differ about the most appropriate or authentic way of expressing worship to God, but these arguments usually only reflect differences of personality and of past experiences. There are many forms of worship that are mentioned in the Bible. The best form of worship is the one that more authentically represents your love for God based on your personal past and the personality that God gave you.

 

 

Monday, January 16, 2023

¿QUE ES LO QUE DIOS ESPERA DE NOSOTROS?

 “Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios. Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios.” (Marcos 12:28-34)

Es en el área de lo que Dios espera de nosotros que habido uno de los más grandes áreas de diferencias de opinión entre varias perspectivas religiosas a través de los tiempos. Antes que el Judaísmo llego a ser prominente, la mayoría de las religiones en el mundo antiguo no proclamaron lo que los dioses tuvieron expectativas morales de la gente. La expectativa principal era que la gente les pagaría homenaje con sacrificios. En el caso de los dioses Griegos muchos de ellos se comportaban de maneras que aun ellos estaban lejos de la moral, aun teniendo amoríos sexuales con mortales. Ellos también frecuentemente se ocupaban en actos de decepción el uno contra el otro. Los dioses egipcios mostraron características similares. Las diosas Cananitas de fertilidad eran adoradas por allegarse a las prostitutas de culto y tener sexo con ellas. Era en este contexto que el Judaísmo proclamo un Dios quien exigía fidelidad, honestidad y integridad sexual. ¡Esto era una manera radical de pensar para este tiempo!

LOS DIFERENTES PUNTOS DE VISTA DE HOY

Esta diferencia persiste hoy. Algunos pensamientos de la Edad Nueva nos volvería a estas perspectivas primitivas donde Dios es visto como demandando poco de la gente éticamente. Muchos de la fe islámica cree que Dios espera que sus seguidores se envuelvan en “guerras santas,” mientras que hay algunos en la iglesia Cristiana que dicen que Dios espera que seamos pacifistas. Ciertamente, aun dentro de la misma  iglesia cristiana ha habido una variedad de perspectivas sobre lo que Dios espera de nosotros en las áreas del cuidado personal (fumando, bebiendo, puntos sociales {el aborto, la guerra, pena de muerte}).

DIOS SE HA REVELADO 

Dios se ha revelado a nosotros en la Biblia para mostrarnos como Él es y también para  dejarnos saber lo que Él espera de nosotros. En el Antiguo Testamento, había un gran énfasis en proclamar lo que Dios esperaba mediante listas largas de reglas y regulaciones, cosas que hacer y acciones para evitar. A través del tiempo estas listas se hicieron más largas y más complicadas, por las interpretaciones de varios rabinos. Debido a esto, declaraciones más concisas de lo que Dios esperaba tuvieron grade atracción. Se pueden encontrar tales declaraciones en ambos el Antiguo y Nuevo Testamentos (Miqueas 6:6-8; Santiago 1:27). En este pasaje, Jesús da el resumen más importante de lo que espera de nosotros. Por mirar este pasaje podemos mejor evaluar lo que otros dicen de las expectativas de Dios en cuanto a nosotros.

Una de las conexiones más consistentes hechos en el Nuevo Testamento es la conexión entre el amor de Dios y amar la gente alrededor de nosotros. Aquí, Jesús nos dice que el amar a Dios y amar a nuestro prójimo son los dos más grandes mandamientos. En una historia en el Evangelios según San Mateo que es similar a esta, Jesús dice adicional mente, “De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas” (Mateo 22:40). Entonces en San Mateo 25, enseña lo que se puede pensar como el resultado de esta enseñanza, que mostrando amor a “uno de los menos” de las personas en necesidad alrededor de nosotros es igual que mostrar amor a Él (Mateo 25:31-46).  El apóstol Juan nos dice: “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?” (I Juan 4:20)  Santiago nos dice que es inconsecuente que la misma boca bendiga a Dios y maldecid las personas alrededor de nosotros quien han sido hecho en Su imagen (Santiago 3:9). Lo que dice todo esto es que la persona religiosa de corazón frió, con la Biblia en la mano y un ceño en la cara, buscando a personas para juzgar y condenar, es claramente contrario a lo que Dios espera de nosotros.

La respuesta de Jesús comienza con el Shema (v-29) que esencialmente declara que el Señor es uno. Mientras esta declaración se parecería a una declaración teológica con poco que decirnos sobre lo que Dios espera de nosotros, no obstante tiene implicaciones. En el tiempo antes que el monoteísmo de Israel ganara una posición estable, se creía que cada nación tenía su propio dios por separado. El dios o dioses de una nación cuidaba la gente de esa nación contra la gente de otra nación, y si había un conflicto, el dios o dioses más fuerte ganaría. Este politeísmo por lo tanto era parte de la división entre la gente. Pero declarar que Dios es verdaderamente uno es también declarar que Dios es el Señor de todos nosotros. Eso significa que necesitamos tratarnos el uno al otro como hijos del mismo Dios, como familia.

Jesús entonces continúa y da lo que Él considero ser el más grande mandamiento: Que debemos amar a Dios con todo nuestro corazón, alma, mente y fuerzas. Eso quiere decir, ¡con todo que somos! Esto es un amor que va más allá de servicio de labios. Cuando todo las atracciones que el mundo tiene que ofrecer pelean por primer lugar en nuestro corazón, necesitamos aclara que ese lugar esta reservado solo para Dios. Cuando personas tratan de usar argumentos intelectuales para crear duda y convertirnos en escépticos, necesitamos amar a Dios con todo nuestra mente. Cuando hemos corriendo aquí, allí y por todas partes hasta que nos agotamos, pero entonces nos convencimos que Dios nos está llamando para hacer una cosa más, necesitamos amar a Dios con toda nuestras fuerzas.

El mandamiento de amar a Dios de esta manera es inclusivo de varios mandamientos del Antiguo Testamento. La persona que ama a Dios no pondrá nada o nadie sobre Él (Ex. 204-6); ni se referirá a Dios en una manera irrespetuosa (Ex. 20:7). Amando a Dios también significa apartando un tiempo especifico de cada semana para adorarle y alabarle (Ex. 20:8-11).

El segundo mandamiento más importante de Jesús era que amaremos nuestro prójimo como nosotros mismos. Aquí  es significante señalar que este mandamiento asuma que una persona se ama a sí misma. Sin embargo, esto no siempre es el caso. Algunas personas fueron criadas por padres o guardianes que nunca tenían algo bueno que decir de ellos, y en el proceso desarrollaron una opinión muy negativa de ellos mismos. Tales personas tienen un tiempo muy difícil amando a otros también. Como un ejemplo de esto, muchos asesinos sicópatas que son capturados quieren morir. La falta de valor que le ponen a las vidas de otros ha resultado de su falta de valorizar su propia vida. Lo que Dios nos llama hacer es valorizar cada vida que Dios ha creado como preciosa más allá de comparación, si esa vida es nuestra o de alguien más. Este respecto a la vida se basa en el primer mandamiento, el mandamiento de amar a Dios. Somos creación de Dios, obra de arte de Él. Amamos a Dios por atesorar Sus obras de arte.

La idea de que debemos amarnos a nosotros mismos origina con la  teología temprana Cristiana. La teología temprana Cristiana declaro que hay cuatro etapas de madurez cristiana. El primero es “amor de uno mismo por causa de uno mismo.” Este es la etapa donde la mayoría de la gente se encuentran, donde ellos están al centro de sus vidas, y su interés no alcanza mas allá de ellos mismos. La segunda etapa es “el amor a Dios por la causa de uno mismo.” Esta es la etapa donde muchos se permanecen, donde ellos aman a Dios porque creen que les beneficiara. Los llevara al cielo y le ayudara evitar el infierno. Este no es una etapa mala. Es donde muchos de nosotros comenzamos nuestra vida cristiana. Aún, no es la etapa más alta, tampoco. La tercera etapa es “amor a Dios por la causa de Dios.” Este es donde amamos a Dios, no simplemente por lo que Él puede hacer por nosotros, pero porque Dios sobre todo es digno de amor. Y aún, tan alto que sea esta etapa, hay una etapa más allá de esta. Esta última etapa es “amor de uno mismo por causa de Dios.” Esta etapa es encontrando un amor nuevo para nosotros mismos porque fuimos hechos por Dios como Su más grande creación. Una vez que nos amemos, entonces debemos tener un amor igual para esos alrededor de nosotros, atesorándolos también como obras de arte de Dios.

Así como el mandamiento de amar a Dios es inclusivo de varios mandamientos, aun el mandamiento de amar nuestro prójimo como nosotros mismos resume e incluye una variedad de mandamientos también. Personas quien verdaderamente aman su prójimo honrara a su familia y sobre todo los padres que los criaron (Ex. 20:12). No asesinaran o harán actos de violencia (Ex. 20:13) o violaran su compromiso sexual a su cónyuge (Ex. 20:14), o tomaran lo que pertenece a su prójimo (Ex. 20:15), o mentir a su prójimo (Ex. 20:16), o resentirse por las bendiciones de su prójimo (Ex. 20:17). La gente hará estas cosas, no porque han estado meticulosamente siguiendo una lista de reglas, pero porque es la naturaleza del amor.

Si decimos que Dios espera que le amemos a Él y a nuestro prójimo, ¿Qué sucederá cuando faltamos en hacerlo? ¿Qué pasa a esos días cuando parece que todo va mal y estamos en un genio malhumorado y antes de que pensemos de ello estamos hablando palabras ásperas y duras a las personas que debemos amar? ¿Nos rechazara Dios entonces por nuestro fracaso? A pensar eso, pasmos por alto un factor muy importante en nuestra situación, que Dios es Él mismo la esencia de amor (I Juan 4:8). Si no pensamos que es muy amoroso saltar encima de alguien por cada fracaso, ¿Por qué lo haría Dios, quien es la esencia de amor? Mas bien, Él ha provisto por nuestros fracasos por amarnos y muriendo por nuestros para pagar la pena por nuestros fracasos morales.

Aprendiendo a amar significa aprender algunas cosas concretas que podemos hacer para expresar ese amor, ambos a Dios y a las personas alrededor de nosotros. No es suficiente sólo amar en el abstracto. Usted debe mostrar su amor para sus prójimos no solamente con palabras pero con hechos.