Dr MARTIN VASQUEZ

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Mesa, Arizona, United States
EDUCATION: Holt High School, Holt Mich., Lansing Community College, Southwestern Theological Seminary, National Apostolic Bible College. MINISTERIAL EXPERIENCE: 51 years of pastoral experience, 11 churches in Arizona, New Mexico and Florida. Missionary work in Costa Rica. Bishop of the Districts of New Mexico and Florida for the Apostolic Assembly. Taught at the Apostolic Bible College of Florida and the Apostolic Bible College of Arizona. Served as President of the Florida Apostolic Bible College. Served as Secretary of Education in Arizona and New Mexico. EDUCACIÓN: Holt High School, Holt Michigan, Lansing Community College, Seminario Teológico Southwestern, Colegio Bíblico Nacional. EXPERIENCIA MINISTERIAL: 51 años de experiencia pastoral, 11 iglesias en los estados de Arizona, Nuevo México y la Florida. Trabajo misionera en Costa Rica. Obispo de la Asamblea Apostólica en los distritos de Nuevo México y La Florida. He enseñado en el Colegio Bíblico Apostólico de la Florida y el Colegio Bíblico Apostólico de Arizona. Presidente del Colegio Bíblico de la Florida. Secretario de Educación en los distritos de Nuevo México y Arizona.

Friday, June 26, 2020

CONFORMARSE CON MENOS DE LO MEJOR


Josué 1: 10-15; Números 32: 1-7

Los rubenitas, los gaditas y la media tribu de Manasés solo pensaban en sí mismos, tenían todo lo que habían buscado al salir de Egipto. No les preocupaba el hecho de que no podían recibir las promesas de Dios a menos que cruzaran el río Jordán y tomaran la tierra que Dios les había dado.

No pudieron ver que tenían una herencia en la nueva tierra. No lograron entrar en lo mejor que Dios tenía para ellos.

A. ¿Cómo podemos saber si hemos decidido conformarnos con menos de lo que Dios tiene para nosotros?

B. ¿Cuáles son las características de la vida que se vive por debajo de lo que Dios pretendía para nosotros?

C. ¿Cómo podemos saber que hemos cruzado el río?

 

SI ESTOY SATISFECHO CON SABER ACERCA DE DIOS EN LUGAR DE CONOCER A DIOS.

A. ¿Un hombre que está enamorado se conformaría con conocer detalles sobre su novia o una foto de ella, cuando podría estar con ella?

B. La vida eterna no es solo conocer a Dios, es tener a Dios en tu vida.

C. Es imprescindible que tengamos un encuentro y experiencia real y personal con Dios.

 

SI DISFRUTAMOS DE UNA EXPERIENCIA SUPERFICIAL O GENERAL DEL ESPÍRITU SANTO

A. Tener el Espíritu Santo, pero no dejar que el Espíritu nos tenga.

B. Si estamos satisfechos con el avivamiento o el movimiento del Espíritu Santo en otra persona.

C. Cuando nuestras experiencias en el Espíritu Santo no son personales o directas, pero compartido del ministerio de otra persona. Necesitamos nuestras propias bendiciones.        

D.  No tienes que compartir en la unción de otros.

 

CUANDO PERMANECEMOS CON UN EVENTO CUANDO DIOS OFRECE UNA EXPERIENCIA

 A. Algunos viven con una cita, cuándo o dónde sucedió algo, en lugar de una experiencia continua.

B. No solo tener el Espíritu, sino crecer en el Espíritu.

SETTLING FOR LESS THEN THE BEST


 

 Joshua 1:10-15; Numbers 32:1-7 

The Rubenites, the Gadites and the half-tribe of Manasseth only thought of themselves, they had all that they had looked for in coming out of Egypt. They had no concern for the fact that they could not receive the promises of God unless they crossed over the Jordan River and took the land that God had given them.

 They failed to see that they had an inheritance in the new land. They failed to enter into the best that God had for them.

 A. How can we know whether or not if we’ve have decided to settle for less than          what God has for us?

 B. What are the characteristics of life which is lived below what God intended for        us?

 C. How can we know that we have crossed over the river? 

 

IF I AM SATISFIED WITH KNOWING ABOUT GOD INSTEAD OF KNOWING GOD.

 A. Would a man who is in love settle to know details about his girlfriend or a picture of her, when he could be with her.

B. Eternal life is not just knowing about God, it is having God in your life.

C. It is a must that we have a real and personal encounter and experience with God.


IF WE ENJOY A SUPERFICIAL OR GENERAL EXPERIENCE OF THE HOLY SPIRIT!

A. Having the Holy Spirit, but not letting the Spirit have us.

B. If we are satisfied with revival or the moving of the Holy Spirit in someone else.

C. When our experiences in the Holy Spirit are not personal or direct but shared from someone else’s ministry. We need our own blessings.

D. You don’t have to share in another anointing.


WHEN WE REMAIN WITH AN EVENT, WHEN GOD OFFERS AN EXPERIENCE!

A. Some are living with a date, when or where something happened, instead of a continual experience.

B. Not just having the Spirit, but growing in the Spirit.

 

Wednesday, June 17, 2020

ESPERANDO EN ÉL SEÑOR

(Salmos 40:1; Isaías 40:31)

La mayoría de la gente no les gusta esperar. Esperar es un gran problema para la mayoría de nosotros. Su esposo la deja en la tienda y le dice que regresara por usted en una hora y regresa en dos horas y cuando la levanta usted esta enrabiada. ¿Porque tenemos una problema con esperar? ¿Por qué es que Dios en muchas veces nos hace esperar? Algunos han llamado esta la “edad de microondas”, queremos todo al instante. La oración requiere paciencia.

ÉL CRECIMIENTO ESPIRITUAL

Si nosotros vamos a crecer en el Señor, vamos a tener que aprender el secreto de esperar en Dios. El apresurar a Dios es encontrar fallas en Él. Dios nunca llega tarde, pero no siempre viene cuando usted lo quiere. ¿Se ha enojado o frustrado con Dios en alguna vez porque no hizo lo que usted pensó que debería haber hecho cuando usted pensó que lo debería haber hecho?

SU ORACÓN

¿Ha reforzado la oración su fe o la ha debilitado porque usted no recibe una respuesta cuando ora? ¿Por qué ora usted? La mayoría de nosotros oramos porque queremos algo o necesitamos algo. ¿Necesitamos desarrollar una visión más amplia de la oración? ¿Cómo hacemos esto?

Génesis 4:26; Lucas 18:1; 16:24; Isaías 65:24; Mateo 7:7, 26:41; Isaías 56:7; I Tes. 5:17; Lucas 11:9;      I Reyes 18:37-38; I Cron. 16:11; Santiago 5:13, Juan 15:7

¿Nos llevan estas referencias a creer que Dios es lento en contestar nuestras oraciones? Debe haber algo de la oración que no vemos. Creo que ciertamente hemos mal entendido lo que la Biblia enseña sobre la oración y como Dios responde.

Parte de nuestra problema es que hay ciertas condiciones marcadas en la Palabra de Dios para que la oración sea contestada (II Cro. 7:14; Jer. 29:13; Marcos 11:24; Santiago 5:13, I Juan 3:22). Estos son: humillación, orar, buscar el rostro de Dios, convirtierse de sus malos caminos, creed, cante alabanzas, guardar Sus mandamientos y hacer lo que es agradable a Él.

 


WAITING ON THE LORD

(Psalms 40:1; Isaiah 40:31)

Most people cannot stand waiting. Waiting is a real problem for most of us. Why do we have problems with waiting? Why does God many times make us wait? Some have called this the “microwave age”, we want everything now. Prayer calls for endurance.

SPIRITUAL GROWTH

If we are ever going to grow in the Lord, we are going to have to learn the secret of waiting on God. To hurry God is to find fault with Him. God is never late, but He does not always come when you want Him to. Have you ever gotten angry with God or frustrated because He did not do what you thought He should have done when you thought he should have done it.

PRAYER

Has prayer reinforced your faith or weakened it because you did not get an answer when you prayed? Why do you pray? Most of us pray because we want something or need something. Do we need to develop a larger vision of prayer? How do we do that?

Genesis 4:26; Luke 18:1; 16:24; Isaiah 65:24; Matthew 7:7, 26:41; Isaiah 56:7; I Thes. 5:17; Luke 11:9; I Kings 18:37-38; I Chron. 16:11; James 5:13, John 15:7

Do these references lead us to believe that God is slow in answering our prayers? There must be something about prayer that we are not seeing. I believe we have certainly misunderstood what the Bible teaches about prayer and how God answers.

Part of our problem is that there are certain conditions laid out in the Word of God for prayer to be answered (II Chron. 7:14; Jer. 29:13; Mark 11:24; James 5:13, I John 3:22). They are: humbling yourself, praying, seeking God’s face, convert from our evil ways, believe, sing praises, keep His commandments, and do what is pleasing to Him.

 

 

 


Thursday, June 4, 2020

PUEDES SER EXITOSO


II Timoteo 1: 6-9

Muchas personas prometen proporcionar el secreto de un ministerio pastoral exitoso. Conferencias, planes de estudio y consultores les gusta ofrecer productos para pastores desanimados. Asista a esta conferencia y saldrá con un modelo de cambio de ministerio. Compre este plan de estudios y ganará interés. Escuche a este experto que puede diagnosticar su problema y llevarlo a la renovación. Los pastores pronto sienten que no pueden dirigir un ministerio solo con la Palabra de Dios y los dones del Espíritu.

Todos quieren tener éxito en lo que hacen. Los pastores no son la excepción. Dios quiere que todos los ministros tengan un ministerio bueno y fructífero en lo que sea que los haya llamado a hacer; ya sea ser pastor, misionero, evangelista o lo que sea. Dios quiere coronar nuestros esfuerzos con éxito. Lo primero que debemos tener para tener éxito en el ministerio es la unción de Dios en nuestras vidas.

El apóstol Pablo tenía esto en mente cuando oró, en Efesios, para que pudiéramos experimentar la "supereminente grandeza " del poder de Dios en nuestras vidas (Efesios 1:19). Todos somos candidatos para ello. Pero, ¿qué punto habría en que Dios nos ungiera con Su poder si no vamos a hacer nada con él?

Todos queremos que Dios nos llene de Su Espíritu; pero por qué motivo ¿Para lograr qué? La razón principal por la que necesitamos la unción de Dios es para que Él pueda lograr algo a través de nosotros.

No es fácil ser pastor. Los pastores se desaniman con más frecuencia de lo que quieren admitir. ¡Hay pasos que podemos tomar para superar el desánimo y así cambiar nuestras vidas y ministerio dramáticamente!

La principal diferencia entre la persona que está haciendo una gran obra para Dios y la que acaba de sobrevivir es esta: uno está disfrutando de la unción de Dios en su vida; él está ministrando de una manera fresca y viva en cada servicio; el otro no, se basa principalmente en su propia habilidad para sobrevivir.

Dios no está impresionado con nuestras pequeñas iglesias "acogedoras" donde todos están siempre de acuerdo, donde nadie perturba el agua. Un pastor no tiene éxito simplemente porque todos están de acuerdo. Un pastor tiene éxito cuando está obedeciendo a Dios, no cuando está complaciendo a la gente. Un pastor debería estar constantemente "estirándose", intentando cosas para Dios que no podrían tener éxito sin su unción.

Otra cosa que es importante para un ministerio exitoso es el establecimiento de metas adecuadas. Un pastor que no establece metas para la iglesia o su ministerio generalmente no logra mucho. Establecer metas no es una vaca sagrada ni nada por el estilo; Sin embargo, es un ingrediente muy importante para el éxito. Los objetivos no son difíciles de establecer. No es más que describir de antemano las cosas que sentimos que Dios quiere lograr a través de nuestro ministerio. Si no sabe lo que Dios quiere hacer a través de usted, ¿cómo puede concentrar sus energías en lograrlo?

¿Qué es lo que hace que un pastor tenga éxito y qué es lo que hace que una iglesia tenga éxito? Algunas iglesias siempre prosperan en el Señor. Están creciendo, su gente está dando y están teniendo un tremendo impacto en su comunidad. ¿Qué es lo que hace que esto suceda? Es una combinación de la unción de Dios en sus servicios y las "metas" que han esbozado cuidadosamente para su ministerio.

La razón principal por la cual algunos pastores no establecen metas es porque temen fracasar. Tienen miedo de establecer metas porque tienen miedo de que si las establecen y fallan serán ridiculizadas y consideradas como un mal administrador.

Las metas tienen una manera de ampliar nuestra fe, de ayudarnos a alcanzar nuestro máximo potencial. Sin ellos, hay demasiada tentación a la deriva y hacer menos de lo mejor. Nos alientan a estirarnos un poco más. Nos animan a orar y a trabajar un poco más para lograr un poco más.

Dios no nos llamó a ser "acogedores". Nos ha comisionado para evangelizar el mundo. Eso significa levantarse, salir y continuar con el trabajo que nos ha comprometido a hacer. Pero, primero, debemos tener una idea de lo que Él quiere lograr a través de nuestro ministerio.

A lo largo de los años he aconsejado y trabajado con muchos pastores y he descubierto que los pastores que no tienen metas específicas para su ministerio tienden a carecer de entusiasmo. Son propensos a la mediocridad. Tienden a la deriva y generalmente se vuelven críticos con los que tienen éxito. Tienden a experimentar una gran decepción en sus vidas y ministerio porque las cosas no suelen funcionar.

Hay muchos pastores que están dejando sus vidas al azar. Simplemente están a la deriva; nunca preguntando: "¿A dónde me dirijo, cuál es la dirección de Dios para mi ministerio, qué es lo que Dios quisiera lograr a través de mí, y estoy dispuesto a comprometerme con esto sin importar las consecuencias o costos?"

La mediocridad no es de Dios. El despilfarro no es de Dios. La deriva no es de Dios. La opacidad no es de Dios. Un pastor que tiene un conjunto claro de metas y tiene la unción de Dios en su vida, que sabe lo que Dios quiere que logre, tiene una energía que siempre abunda. Tiene una emoción y una actitud positivas. No está deprimido porque está lloviendo. No hace ninguna diferencia si está nublado, nevando o lo que sea porque Dios todavía está en el trono y eso es todo lo que importa. Él ha estado de rodillas ante Dios y se ha levantado del lugar de oración con un sentido de entusiasmo y expectativa de lo que Dios va a lograr.

Sé lleno del Espíritu; no te conformes con menos que eso. Luego pídale a Dios que le dé una visión clara de lo que quiere lograr a través de su vida y ministerio. Anótelos en forma de metas inmediatas y de largo plazo, y comenzará a experimentar cosas maravillosas que comenzaron a suceder en su ministerio, en la iglesia y en su vida.

Pastor, su "éxito" se basa en el trabajo terminado de Jesús en la cruz, no en la cantidad de trabajo que realiza en un día determinado. Sigue trabajando duro usando tus dones mientras confías en Dios. ¡Este es el secreto para un ministerio pastoral exitoso!

YOU CAN BE SUCCESSFUL


II Timothy 1:6-9

Many people promise to provide the secret to a successful pastoral ministry. Conferences, curricula, and consultants like to offer products for discouraged pastors. Attend this conference and you will come away with a ministry-changing model. Purchase this curriculum and you will regain interest. Listen to this expert who can diagnose your problem and lead you to renewal. Pastors soon feel as if they cannot possibly lead a ministry with only the Word of God and the Spirit’s gifts.

Everyone wants to succeed in what they do. Pastors are no exception. God wants all ministers to have a good and fruitful ministry at whatever He has called them to do; whether that’s being a pastor, a missionary, an evangelist, or whatever. God wants to crown our efforts with success. The first thing we must have to be successful in the ministry is God’s anointing on our lives.

The apostle Paul had this in mind when he prayed, in Ephesians, that we might experience the “exceeding greatness” of God’s power in our lives (Ephesians 1:19). We are all candidates for it. But, what point would there be in God anointing us with His power if we’re not going to do anything with it?

We all want God to fill us with His Spirit; but for what reason? To accomplish what? The primary reason we need God’s anointing is so He can accomplish something through us.

It isn’t easy being a pastor. Pastors get discouraged more often than they care to admit. There are steps we can take to overcome discouragement and thereby changing our lives and ministry dramatically!

The primary difference between the person who is doing a great work for God and the one who’s just getting by is this: one is enjoying the anointing of God on his life; he is ministering in a fresh and living way in every service; the other one is not, he’s relying mostly on his own ability to get him by.

God is not impressed with our “cozy” little churches where everyone is always in agreement, where no one ever disturbs the water. A pastor is not successful simply because everyone is in agreement. A pastor is successful when he is obeying God, not when he is pleasing the people. A pastor should constantly be “stretching” himself, attempting things for God which couldn’t possibly succeed without His anointing.

 Another thing that is important for a successful ministry is the setting of proper goals. A pastor who doesn’t set goals for the church or his ministry usually doesn’t accomplish very much. Setting goals isn’t a sacred cow or anything like that; it is, however, a very important ingredient for success. Goals aren’t difficult to set. It’s nothing more than outlining in advance the things we feel God wants to accomplish through our ministry. If you don’t know what God wants to do through you, how can you concentrate your energies on bringing it about?

What is it that makes a pastor succeed and what is it that makes a church succeed? Some churches are always thriving in the Lord. They’re growing, their people are giving, and they’re having a tremendous impact on their community. What is it that makes this happen? It’s a combination of the anointing of God in their services and the “goals” they have carefully outlined for their ministry.

The main reason why some pastors don’t set goals is that they’re afraid of failing. They’re afraid to set goals because they’re afraid if they set them and fail they will be ridiculed and thought of as a bad administrator.

Goals have a way of broadening our faith, of helping us reach our full potential. Without them, there’s too much of a temptation to drift and do less than our best. They encourage us to stretch ourselves just a little further. They encourage us to pray and work just a little harder to accomplish just a little more.

God didn’t call us to be “cozy”. He’s commissioned us to evangelize the world. That means getting up, getting out, and getting on with the work he has committed us to do. But, first, we must have a sense of what He wants to accomplish through our ministry.

Over the years I have counseled and worked with a lot of pastors and I have discovered that the pastors who have no specific goals for his ministry tend to lack excitement. They are prone to mediocrity. They tend to drift and usually become critical of those who succeed. They tend to experience a great deal of disappointment in their lives and ministry because things don’t usually work out.

There are many pastors who are leaving their lives to chance. They are just sort of drifting along; never asking, “Where I am headed, what is God’s direction for my ministry, what is it that God would like to achieve through me, and am I willing to commit myself to this regardless of the consequences or costs?”

Mediocrity is not of God. Wastefulness is not of God. Drifting is not of God. Dullness is not of God. A pastor who has a clear set of goals and has the anointing of God on his life, who knows what God wants him to accomplish has an energy within that is always abounding. He has an excitement and an attitude that’s positive. He is not depressed because it’s raining. It doesn’t make any differences if it is cloudy, snowing, or whatever because God is still on the throne and that’s all that matters. He has been on his knees before God and has risen from the place of prayer with a sense of enthusiasm and expectancy of what God is going to accomplish.

Be filled with the Spirit; don’t settle for less than that. Then ask God to give you a clear vision of what He wants to accomplish through your life and ministry. Write these down in the form of immediate and long-range goal, and you will begin to experience wonderful things began to happen in your ministry, in the church, and in your life.

Pastor, your “success” is based on Jesus’ finished work on the cross, not the amount of work you accomplish in a given day. Keep working hard using your gifts while trusting God. This is the secret to a successful pastoral ministry!