Dr MARTIN VASQUEZ

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Mesa, Arizona, United States
EDUCATION: Holt High School, Holt Mich., Lansing Community College, Southwestern Theological Seminary, National Apostolic Bible College. MINISTERIAL EXPERIENCE: 51 years of pastoral experience, 11 churches in Arizona, New Mexico and Florida. Missionary work in Costa Rica. Bishop of the Districts of New Mexico and Florida for the Apostolic Assembly. Taught at the Apostolic Bible College of Florida and the Apostolic Bible College of Arizona. Served as President of the Florida Apostolic Bible College. Served as Secretary of Education in Arizona and New Mexico. EDUCACIÓN: Holt High School, Holt Michigan, Lansing Community College, Seminario Teológico Southwestern, Colegio Bíblico Nacional. EXPERIENCIA MINISTERIAL: 51 años de experiencia pastoral, 11 iglesias en los estados de Arizona, Nuevo México y la Florida. Trabajo misionera en Costa Rica. Obispo de la Asamblea Apostólica en los distritos de Nuevo México y La Florida. He enseñado en el Colegio Bíblico Apostólico de la Florida y el Colegio Bíblico Apostólico de Arizona. Presidente del Colegio Bíblico de la Florida. Secretario de Educación en los distritos de Nuevo México y Arizona.

Tuesday, December 29, 2020

USTED PUEDE CAMBIAR SU FUTURO

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” (Romanos 12:2)

Es importante que tomemos tiempo para re-enfocar nuestras vidas y estar dispuestos para hacer cambios. Nuestra vista de metas personales y compromisos es enturbiada por las interacciones de la vida y la inseguridad del futuro. Necesitamos momentos cuando podemos dar un paso atrás y después de un momento de descanso y reflexión, somos capaces otra vez de vivir la vida con propósito, con un foco más claro en el plan y objetivo de Dios para nuestra vida.

Con el principio de un Año Nuevo, a menudo hacemos resoluciones para el Año Nuevo. Lo que estamos diciendo es que vemos una necesidad de cambio y puede ser una cosa buena sólo mientras que Dios está detrás del cambio. Somos malos en comenzando y no terminando las resoluciones del Año Nuevo, pero cuando la necesidad del cambio nace de Dios Él nos ayudará hasta que sea cumplido.

Todos necesitamos cambios. Algunos cambios encontramos que son muy difíciles admitirlo a nosotros mismos. Pero hay una gran potencia en la confesión a nosotros mismos, a Dios, y a otros. Enfrentando nuestros fracasos es el primer paso doloroso en el camino a algo mejor.

Cuando cambiamos calendarios es también un tiempo bueno para la revaloración. ¿Cómo fue el año pasado? ¿Qué quiero hacer diferentemente este año? Esta vez del año siempre me recuerda de un paso de la escritura, “Arad campo para vosotros, y no sembréis entre espino” (Jeremías 4:3). Tiene sentido. Entre más tierra que usted pone en la producción, más próspero usted será. Pero algunos de nosotros son bastante necios para tratar de sembrar semillas en la tierra invadida por hierba sin arar la tierra y tener cuidado de arrancar las hierbas cuando salen. Llámelo pereza o llámelo estupidez. a. ¿Qué porcentaje de su vida está produciendo algo de valor? ¿Cuánto terreno “sin arar” tiene usted que necesita ser arado en 2021, y hecho útil? El principio de un año nuevo es un tiempo bueno para la revaloración.

El Año Nuevo es un tiempo excelente para correcciones de medio curso. Seguramente podríamos fallar en lo que intentamos hacer, pero si dejamos de planear, como dice el viejo refrán, entonces planeamos fallar. Si usted es tan temeroso del fracaso que usted nunca pone metas, usted muy probablemente no hará mucho. El fracaso no es el final. Para la persona que se determina aprender de ello, el fracaso es un amigo. Si usted quiere hablar del fracaso considera al Apóstol Pablo. En toda su vida él estuvo opuesto, perseguido, naufragado, apedreado y dejado por muerto, abandonado por compañeros confiados de trabajo, difamados, y desdeñó. A veces pareció que los proyectos a los cuales él había dedicado años se volvían polvo antes de sus ojos. Pero él no estaba dispuesto a darse por vencido: “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14).No me extraña, que él dejo una marca en su mundo. Él dejó de mirar hacia atrás, y puso su vista en lo que estaba adelante. Él no dejó que el miedo del fracaso lo detuviera de intentar otra vez.

No tenga miedo de cambiar. ¡Usted puede cambiar su futuro sólo mientras que usted no resista el cambio! La razón principal por qué la gente resiste el cambio es el miedo; miedo del fracaso, miedo del rechazo, miedo de pérdida y miedo de lo desconocido: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de temor, sino de poder, de amor y de dominio propio” (II Timoteo 1:7). La gente resiste el cambio porque están contentos y satisfechos como están las cosas. La mayoría de nosotros queremos quedarnos en la cumbre de la montaña de la victoria de ayer en vez de continuar y crecer. Usted nunca crece en la cumbre de la montaña, pero sólo en pasar por el valle de cambio: “Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, Cuando la lluvia llena los estanques. Irán de poder en poder…” (Salmos 84:6-7).

Algunas personas resisten el cambio porque no entienden lo que Dios quiere hacer en sus vidas. Ellos no pueden ver ninguna necesidad personal del cambio o no ven ninguna ventaja para el cambio. Los hábitos y las tradiciones dificultarán el cambio. El fracaso de dejar nuestra zona de comodidad minimizará cambios y transformaciones en nuestras vidas. Nadie lo ha hecho de esta manera es una queja común de la gente que rechaza cambiar debido a tradición o hábito.

Cuando entramos en el Año Nuevo, ay que hacernos unas preguntas difíciles y enfocar en el propósito de nuestras vidas y ser receptivos a cambios. Recobre su foco en el propósito y plan en su vida. Con la ayuda de Dios usted puede cambiar su futuro.

 

 

YOU CAN CHANGE YOUR FUTURE

“And be not conformed to this world: but be ye transformed by the renewing of your mind, that ye may prove what is that good, and acceptable, and perfect, will of God.” (Romans 12:2)

It is important to take time to re-focus our lives and be open to change. Our view of personal goals and commitments is blurred by life's interactions and the uncertainty of the future. We need moments when we can take a step back and after a time of rest and reflection, we are able once again to live life with purpose, with a clearer focus on God's plan and purpose for our life.

With the beginning of a New Year, we often make New Year’s resolutions. What we are saying is that we see a need for change and that can be a good thing just so long as God is behind the change. We are notorious for starting and not finishing New Year’s resolutions but when the need for change is born of God He will help us until it’s completed.

We all need changes. Some changes we find very hard to admit to ourselves. But there is great power in confession to ourselves, to God, and to others. Facing up to our failures is the first painful step on the road to something better.

When we change calendars it is also a good time for reassessment. How did last year go? What do I want to do differently this year? This time of year always reminds me of a passage of scripture, “Break up your unplowed ground and do not sow among thorns” (Jeremiah 4:3). It makes sense. The more land you put into production, the more prosperous you'll be. But some of us are foolish enough to try to sow seeds on ground overrun by weeds without breaking up the soil and taking care to root out the weeds as they come up. Call it laziness or call it stupidity. What percentage of your life is producing something of value? How much "unplowed ground" do you have that needs to be broken up in 2021 and made useful? The beginning of a new year is a good time for reassessment.

New Year's is an excellent time for mid-course corrections. Sure, we might fail in what we set out to do, but if we fail to plan, as the old saying goes, then we plan to fail. If you're so fearful of failure that you never set goals, you're not very likely to do very much. Failure is not the end. For the person who determines to learn from it, failure is a friend. You want to talk about failure look at the Apostle Paul. Throughout his life he was opposed, persecuted, shipwrecked, stoned and left for dead, deserted by trusted co-workers, slandered, and scorned. Sometimes it seemed that projects to which he had devoted years were turning to dust right before his eyes. But he was unwilling to quit: “Brethren, I count not myself to have apprehended: but this one thing I do, forgetting those things which are behind, and reaching forth unto those things which are before, I press toward the mark for the prize of the high calling of God in Christ Jesus” (Philippians 3:13-14). No wonder he made a mark on his world. He stopped looking back and looked forward instead. He didn't let the fear of failure keep him from trying again.

Don’t be afraid to change. You can change your future just so long as you don’t resist change! The main reason why people resist change is fear; fear of failure, fear of rejection, fear of loss, and fear of the unknown: “For God hath not given us the spirit of fear; but of power, and of love, and of a sound mind” (II Tim. 1:7). People resist change because they are content and satisfied with the way things are. Most of us want to stay on the mountain top of yesterday’s victory instead of going on and growing up. You never grow up on the mountain top but only in passing through the valley of change: “When they walk through the Valley of Weeping, it will become a place of refreshing springs. The autumn rains will clothe it with blessings. They will continue to grow stronger…” (Psalms 84:6-7).

Some people resist change because they don’t understand what God wants to do in their lives. They can see no personal need for change or they don’t see any benefit for a change. Habits and traditions will hinder change. Failure to leave our comfort zone will minimize changes and transformations in our lives. No one has ever done it this way before is a common complaint of people who refuse to change because of tradition or habit.

As we move into the New Year let’s ask ourselves the hard questions and focus on the purpose of our lives and be open to change. Regain your focus on the purpose and plan in your life. With God’s help, you can change your future.

 

 

 

Wednesday, December 23, 2020

LO QUE PASAMOS POR ALTO EN LA NAVIDAD


 “Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo; sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre. Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: !Abba, Padre!” (Gálatas 4:1-6)

La Navidad no se trata de nosotros extendiendo la mano ha si a Dios. La Navidad se trata de Dios extendiendo hace abajo Su mano a nosotros. La historia de Navidad se ha hecho demasiado familiar. ¡Que lastima! Cuando la encarnación de Dios como el bebé Jesús se hace tan repetitivo como sobras de pavo, perdemos la vista del significado del acto increíble de Dios.

En el calor cómodo de la escena del pesebre, nos olvidamos por qué Dios decidió hacerse humano. Un hombre despertó y encontró que dos pájaros habían entrado en su casa. Él abrió puertas y ventanas para ellos, pero ellos no podían encontrar su salida. Él trató de echarlos fuera, pero ellos sólo se espantaban más. En su frustración, él pensó: “ellos no pueden entender que trato de ayudarles. Si solo podría hacerme uno de ellos, yo podría mostrarles la salida". Después de un rato él se detuvo y realizó que eso era lo que Dios había hecho. A través del Antiguo Testamento, Dios trató de decirle a la gente cómo liberarse del pecado. Como él no podía, Dios decidió mostrarnos. Por eso, “aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros” (Juan 1:14)

Hay una diferencia entre hacerse humano, que es lo que pasó en Jesús, y simplemente asumir un disfraz humano. Dios podría haber tomado la forma de un adulto inmediato, evitando treinta años de dolores del crecimiento. Pero entonces Dios realmente no habría sido uno de nosotros. La decisión de Dios fue de compartir la experiencia humana total del nacimiento a la muerte.

En la historia navideña Dios envió un mensaje a la humanidad. ¿Cuál fue el mensaje? Habla de un regalo que Él tenía para nosotros. La historia nos dice que Dios es el donante del regalo. La capacidad del donante por lo general calibra el valor del regalo. Esperaríamos que Dios diera lo último en regalos, y así fue. La Biblia dice: “el que no escatimo ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros” (Romanos 8:32).

El motivo del regalo de Dios fue el amor. “Porque de tal manera  amó Dios.” La Navidad nos dice que Dios nos ama. Jesús le dijo a la mujer Samaritana, “Si conocieras el don de Dios, y quien es el que te dice... (Juan 4:10). Todo mundo es el recipiente del regalo de Dios. “Porque de tal manera amó Dios al mundo…” la mayor parte de regalos son etiquetados para cierto individuo, pero Dios no tiene favoritos: “Dios no hace acepción de personas".  El regalo de Dios es para todos.

La Historia Navideña habla del valor del regalo que Él dio. Los regalos de sacrificio son la expresión del amor genuino. Dios generosamente, tiernamente, y de sacrificio dio a Su único hijo como expiación para nuestros pecados. La Biblia nos dice en Romanos 5:8:“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”, de esto es lo que se trata la Navidad. La Palabra de Dios nos dice que un alma vale más que todo el mundo entero. Es imposible estimar el valor del regalo que Dios dio.

Cuando Dios dio Su regalo Él lo hizo personal, a usted y mí. Estoy convencido que Cristo hubiera dado su vida en la cruz si yo hubiera sido el único pecador en el mundo. Pensamos en términos de comunicación en masa y fabricación en masa, pero Dios trata por la escala de los individuos. En Juan 3:16 usted puede escribir su nombre en donde dice: 'todo aquel', esto significa usted. ¡Qué pensamiento tan glorioso en la Navidad, que Dios nos ama como individuos! Él está interesado en usted como un individuo. En esta edad con todo su soledad, angustia, culpa, sufrimiento, y pérdida, esto es una cosa emocionante de saber que Dios está preocupado por cada persona en todo lugar.

Un regalo, no es un regalo a menos que sea aceptado. Derecho de propiedad es condicional sobre la aceptación. Por eso la Palabra de Dios dice: “Todo aquel que en él cree, no se pierda”. Dios no fuerza Su regalo en nosotros, pero nos pide que recabemos por fe Su regalo.

 

WHAT WE OVERLOOK AT CHRISTMAS


 “Now I say, That the heir, as long as he is a child, differeth nothing from a servant, though he be lord of all; But is under tutors and governors until the time appointed of the father. Even so we, when we were children, were in bondage under the elements of the world: But when the fullness of the time was come, God sent forth his Son, made of a woman, made under the law, To redeem them that were under the law, that we might receive the adoption of sons. And because ye are sons, God hath sent forth the Spirit of his Son into your hearts, crying, Abba, Father”. (Galatians 4:1-6)

Christmas is not our reaching out or up to God. Christmas is God reaching down to us. The Christmas story has become too familiar. That’s a pity. When the incarnation of God as the baby Jesus becomes as repetitious as turkey leftovers, we lose sight of the significance of God’s incredible act.

In the comfortable warmth of the manger scene, we forget why God chose to become human. A man woke up to find that two birds had somehow flown into his house. He opened doors and windows for them, but they couldn’t find their way out. He tried to show them out, but they only became more panic-stricken. In his frustration, he thought: “They can’t understand that I’m trying to help them. But if I could become one of them, I could show them the way out.” After a while, he stopped and suddenly realized that that was what God had done. All through the Old Testament, God tried to tell humans how to free themselves from sin. Because he wouldn’t or couldn’t, God decided to show us. So, “the Word became flesh and dwelt among us” (John 1:14).

There’s a difference between becoming human, which is what happened in Jesus, and merely assuming a human disguise. God could have taken the form of an instant adult, bypassing thirty years of growing pains. But then God would not really have been one of us. God’s choice was to share the full human experience from birth to death.

In the Christmas story, God sends mankind a message. What is that message? It speaks of a gift that He had for us. The story tells us that God is the giver of the gift. The capability of the giver usually gauges the value of the gift. We would expect God to give the ultimate in gifts, and He did. The Bible says: “He spared not his own Son, but delivered Him up for us all” (Romans 8:32).

The motive of God’s gift was love. “God so loved,” Christmas tells us that God loves us. Jesus said to the Samaritan woman, “If thou knewest the gift of God, and who it is that saith to thee…” (John 3:10). The whole world is the receiver of God’s gift. “God so loved the world that He gave…” Most gifts are labeled for a certain individual, but God plays no favorites: “God is no respecter of persons.” God’s gift is for everyone.

The Christmas story speaks of the value of the gift that He gave. Sacrificial gifts are the expression of genuine love. God generously, lovingly, and sacrificially gave His only begotten Son as the atonement for our sins. The Bible tells us in Romans 5:8: “But God commendeth His love toward us, in that, while we were yet sinners, Christ died for us”, this is what Christmas is all about. The Word of God tells us that one soul is worth more than the whole world. It is impossible for us to estimate the value of the gift that God gave.

When God gave His gift He made it personal, to you and me. I am convinced that Christ would have died on the cross if I had been the only sinner on the earth. We think in terms of mass communication and mass production, but God deals on the scale of the individual. In John 3:16 you can write your name over the “whosoever”, for that means you. What a glorious thought at Christmas, that God loves us as individuals! He is interested in you as an individual. In this age with all its emptiness, loneliness, anguish, guilt, suffering, and bereavement, it is a thrilling thing to know that God is concerned for every person everywhere.

A gift is not a gift unless it is accepted. Ownership is conditional upon acceptance. That is why the Word of God says: “that whosoever believeth in Him should not perish.” God does not force His gift on us, but He asks us to receive by faith His gift.        

 

Wednesday, December 16, 2020

EL CONTENTAMIENTO

No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Filipenses 4:11-13

Nuestra actitud, y nuestro estado mental, tienen un grande efecto en nuestra salud. Nuestra actitud hacia nosotros mismos, nuestra actitud hacia la vida, nuestras relaciones con otras personas tienen un efecto poderoso en nuestra vida física así como también nuestra vida emocional. El temor, el resentimiento, la ansiedad, una falta de propósito en la vida puede ser también dañoso a nuestra salud.

Debemos recordar que Pablo estaba en la prisión cuando escribió esta epístola. Él probablemente estaba encadenado al lado de un guardián 24 horas al día. Y fue en esta enseña que dijo, "…he aprendido a contentarme...”

Para comprender mejor lo que es contentamiento, hay que ver lo que es descontentamiento. Cada vez  que nos  quejamos, cada vez que rezonguemos, cada vez  que expresamos  nuestra envidia o nuestro celo, estamos expresando descontentamiento. Descontentamiento es cuando estás infeliz con sus circunstancias presentes. Cuando tiene un estado mental intranquilo debido a las cosas que están sucediendo en su vida.

El estar feliz con todo, ¿es esto el contentamiento? ¿Es contentamiento al decir, “Estoy feliz con lo que está sucediendo en mi vida” o decir “me gusta mi presente circunstancias?” No necesariamente. Esto no es lo que el Apóstol Pablo estaba diciendo.

El contentamiento no es ser estoico. El controlar su mente de tal manera que el dolor o el sufrimiento ya no viene a su conciencia. Los místicos orientales, pueden dormir sobre un lecho de clavos, o pueden caminar sobre carbones calientes y no sienten nada, han suprimido de tal manera su proceso de pensamiento sobre ello. Pablo no está diciendo que seamos insensibles al sufrimiento.

Ni tampoco tenemos que aprender a que nos guste todo que está sucediendo en nuestra vida. Yo no pienso que a Pablo le gustaba estar en la prisión. Ni se espera que miremos nuestras cargas o nuestras dificultades o problemas y decir, “me gusta esto.” Hay esos quien dice, “Tienes que alabar a Dios por toda las cosas.” Yo no pienso que Pablo está diciendo eso.

Ni nos está diciendo que tenemos que satisfacernos con esas cosas en nuestras vidas que son menos de de lo que deben de ser. Pablo tuvo muchas debilidades, flaquezas y muchas imperfecciones en su vida, el no estaba diciendo, “Pues, me voy a satisfacer con esto.” Había cosas en su vida al que Pablo expreso mucho descontentamiento. Pero, el dijo, “prosigo a la meta, no lo he alcanzado todavía.”

El contentamiento es saber que tienes todo lo que necesitas para enfrentar las circunstancias presentes. En el verso 11, Pablo no dijo que le gustaba tener hambre. Me gusta estar necesitado. Me gusta estar en circunstancias difíciles. El no dijo eso. Lo que está diciendo es, aunque no me gusta, yo sé que tengo de parte de Dios lo que se va necesitar para hacerle frente a las circunstancias presentes. “Puedo hacerle frente.” “Puedo tratarlo.”

Nada me frustra más que cuando me computadora no trabaja. Puedo ser paciente con muchas cosas. Si lo poquito que conozco de computadoras no arregla el problema yo no sé que mas hacer. Por lo tanto, cuando mi computadora no trabaja, estoy sumamente descontento. Pero, ¿Porque estoy disgustado? Porque no se qué hacer para arreglar la computadora. No sé cómo empezar para arreglarla. No sé cómo tratar con el problema. No puedo hacerle frente.

Pero, si alguien viene a me con algo que sé hacer, entonces tengo mucho contentamiento, porque estoy seguro que puedo enfrentarlo. En una situación, yo puedo hacerle frente; en la otra situación no puedo. En una situación yo puedo tratarla, se que hacer y en la otra situación me encuentro perdido, porque no se qué hacer.

Contentamiento es tomar su presente situación, cualquier obstáculo que está enfrentando, cualquiera limitación con que está viviendo, cualquiera condición crónica que lo agota, lo que ha destrozado sus sueños, cualquier factores o circunstancias de la vida que tiende a desalentarlo, y decir en medio de ello, “no me gusta,” pero nunca decir, “no puedo hacerle frente” La Palabra de Dios dice; “¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece!

II Corintios 4:7-9: Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos” Puede sentirse angustiado, pero nunca se sentirá desesperado. Pueda sentirse derribado, pero nunca se sentirá derrotado. Hay recursos ilimitados disponibles para usted en Dios. Pero, en cuanto diga usted, “no puedo hacerle frente,” deja de echar mano de estos recursos ilimitados. Contentamiento es estar seguro que puedes encarar cualquier prueba que está enfrentando debido a los recursos de fortaleza que Cristo ha hecho disponible a usted. ¡Eso es contentamiento!

¿Cómo puedo logra el contentamiento? No es algo natural. El apóstol Pablo nos dice que se tiene que aprender. “He aprendido a contentarme.” La vida es una escuela. Es un aula. He tenido que luchar duro y es solo mediante el proceso largo de vivir y luchando con dificultades en la vida que he venido al punto de darme cuenta que estoy contento. Es un proceso, y lo práctico todo los dais.

La razón porque Dios permite que estas dificultades vengan a nuestras vidas es porque, mediante el proceso de luchar con ellos en el valle que aprendemos de que se trata este  tipo de contentamiento.

He descubierto en mis 51 años de ser pastor, que la mayoría de la gente viven una mayor parte de sus vidas en el valle. Pero, ¿usted sabe que grande verdad he encontrado en la Biblia?, ¡Que el Dios de las montañas también es el Dios de los valles! (I Reyes 20:22-29) Acercase a Dios. Acercase a Él lo mas cercas posible que pueda. Y encontrará que es en acercarse a Él que toda Su fortaleza se hará disponible a usted. No importa cuál sea el valle, no importa que hondo sea, puede usted aprovechar de ello. Y puede madurar por ello.

Si todo lo demás cambia, aún el Señor no cambia. Si las fuentes de todo otro gozo se secan, el gozo del Señor nunca termina. La Biblia nos dice en Nehemías 8:10: “Que el gozo de Señor es nuestra fuerza.” Cuando usted viene al Señor en fe sincera, usted encontrar gozo, fortaleza y lo más importante de todo, Esperanza que las cosas se van a mejorar.

La esperanza es el deseo por algo bueno con la anticipación de recibirlo. Mucha gente vive sin esperanza para el futuro.  Ellos no pueden creer que Dios los ame y que tenga un propósito para sus vidas. No importa que dolor o circunstancias imposibles está enfrentando hoy, Dios reemplazara su desesperación con un gran sentido de esperanza. Si Dios ha puesto una esperanza en su corazón, no lo entregues, no lo abandone, no importa cuál sea su circunstancias.

Una equivocación común que mucha gente hace, es de medir el amor de Dios para ellos por sus circunstancias. Usted tal vez ha tenido equivocaciones en su vida, pero El tomara sus fracasos y los volviera en algo bueno para usted. ¿Por qué? Porque El es un Dios quien sabe exactamente lo que usted necesita. El sabe cuando lo necesita y El estará allí para proveer se lo. 

 

CONTENTMENT

 “Not that I speak in respect of want: for I have learned, in whatsoever state I am, therewith to be content. I know both how to be abased, and I know how to abound: every where and in all things I am instructed both to be full and to be hungry, both to abound and to suffer need. I can do all things through Christ which strengtheneth me.” Philippians 4:11-13

Our attitude and our state of mind have a great effect on our health. Our attitude towards ourselves, our attitude toward life, our relationships with other people have a powerful effect on our physical life as well as our emotional life. Fear, resentment, anxieties, a lack of purpose in life can be just as detrimental to our health.

We must remember that Paul was in prison when he wrote this epistle. He was probably chained to a guard on either side of him 24 hours a day. And it was in this setting that he says, “I have learned to be content.”

To understand what contentment is, it’s easier to understand by seeing what discontentment is. Every time we complain, every time we grumble, every time we express our envy and our jealousy, we’re expressing discontentment. Discontentment is when you are unhappy with your present circumstances when you have an uneasy state of mind because of the things that are happening in your life.

Is contentment being happy with everything? Is contentment saying, “I’m happy about what’s happening in my life”? Is contentment liking my present circumstances? Not necessarily. That’s not exactly what Paul was talking about in this scripture. Contentment is not being stoic. To control your mind that suffering and pain no longer come to your consciousness. The Eastern mystics, can sleep on a bed of nails, or can walk over a bed of hot coals and feel nothing; they have so suppressed their thought process about it. Paul is not telling us to be numb to suffering.

Nor do we have to learn to like everything that’s happening in our lives. I don’t think Paul liked being in prison. We are not expected to look at our burdens or our difficulties or our problems and say, “I like this.” There are those who say, “You have to praise God for all things.” I don’t think Paul is saying that.

Nor is he telling us that we must settle for those things in our lives that are less than they ought to be. Paul had a lot of incompleteness and a lot of imperfections in his life, he was not saying, “Well, I’m just going to settle for that.” There were things in his life to which Paul expressed a great deal of discontentment. He said, “I press on; I have not yet achieved.”

Contentment is knowing that you have all you need for the present circumstances. In verse 11, Paul did not say he liked being hungry. I like being in want. I like being in difficult circumstances.” He does not say that at all. What he is saying is that “Though I may not like it, I know I have from God what it’s going to take to measure up to these present circumstances. “I can cope with it”. “I can handle it.”

Nothing upsets me more quickly than when my computer doesn’t work. I can be patient with a lot of things. If the few things that I know don’t fix the problem then I don’t have the foggiest idea of what to do. Therefore, when my computer won’t work, I am extremely discontented. But, why am I discontented? I am discontented because I don’t know what to do to fix the problem. I don’t know how to deal with the situation. I can’t cope with it.

But, if someone was to come to me with something I know how to do, I have a great deal of contentment then, because I’m confident I can handle it. In one situation, I can cope with it; in the other situation, I can’t. In one situation I measure up to it, I know what to do and in the other situation, I’m lost. I don’t know what to do.  

Contentment is taking your present situation, whatever obstacle you are facing, whatever limitation you are living with, whatever chronic condition wears you down, whatever has smashed your dreams, whatever factors and circumstances in life tend to push you under, and saying in the middle of it, “I don’t like it,” but never saying, “I can’t cope with it.” The Word of God says: “I can do all things through Christ who straightens me.”

II Cor. 4:7-9: “But we have this treasure in earthen vessels, that the excellency of the power may be of God, and not of us. We are troubled on every side, yet not distressed; we are perplexed, but not in despair; Persecuted, but not forsaken; cast down, but not destroyed.” You may feel distress, but you may never feel despair. You may feel pressed down, but you may never feel defeated. There are unlimited resources available to us in God. But, as soon as you say “I can’t cope,” you are failing to draw on these unlimited resources. Contentment is being confident you measure up to any test you are facing because of the resources of strength that Christ has made available to you, that’s contentment.

How can we achieve contentment? It doesn’t come naturally. The apostle Paul tells us that it has to be learned. “I have learned to be content.” Life is a school. It is a classroom. I’ve had to wrestle hard and it is only through the long process of living and wrestling with difficulties in life that I have come to the point of realizing I am content. It is a process, and I practice it all my days. The biggest reason why God allows these difficulties to come into our lives is because it’s through the process of wrestling with them down in the valley that we learn what this kind of contentment is all about.

I have discovered in my 51 years in the pastorship that most people live the greater part of their lives in the valley. But, do you know what great truth I discover? “That the God of the mountains is also the God of the Valleys! (I Kings 20:22-29) Draw close to God. Get as close to Him as you possibly can. And you will find that it is in drawing close to Him that all His strength will be made available to you. No matter what the valley, no matter how deep it is, you can make the best of it. And you can grow through it.

If everything else changes, Yet the Lord does not change. If the sources of all other joy are dried up, God’s joy is never-ending. The Bible tells us in Nehemiah 8:10 “for the joy of the LORD is your strength”. When you come to the Lord in sincere faith you will find joy, strength, and most of all hope that things will get better. Hope is the desire for something good with the anticipation of receiving it. If God has placed a hope in your heart, don’t give it up, and don’t surrender it, no matter what your circumstances might be.

Many people live without hope for the future. Somehow they cannot believe that God loves them and has a purpose for their life. It does not matter what pain or impossible circumstances you may be facing, God will replace your despair with a great sense of hope. One common mistake that many people make is to measure God’s love for them by their circumstances.

You will make mistakes, but He will take your failures every time and turn them into something good for you. Why? Because He is a God who knows exactly what you need, He knows when you need it and He will be there to provide it.

 

Wednesday, December 9, 2020

LA MIRADA LASCIVA

"Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón." Mateo 5:27-37

Jesús enseñó que no hay mucha diferencia entre el adúltero real y todos los que con mucha regularidad cometen "lujuria del corazón." Él enseñó que debemos considerar mirar lujurioso a una mujer como un delito tan grave como un acto de adulterio; tal es el sentido como se ya "hubiera cometido adulterio con ella en su corazón" (Mateo 5:28). Estas son palabras muy fuertes, entre algunas de las más problemáticas que Jesús había pronunciado. ¿Son la lujuria y el adulterio lo mismo? ¿Es una mirada con interés lascivo lo mismo que un acto físico de adulterio?

No puede haber un debilitamiento de estas palabras; tenemos que creer que Jesús estaba completamente en serio. Pero también tenemos que creer que Él no estaba condenando el deseo natural de un hombre por una mujer. Lo que se estaba condenando era que ese deseo escalara a la lujuria. Cuando la mirada se vuelve una mirada lasciva, se está empezando a dar pasos hacia su satisfacción.

Lo que Jesús propone por su insistencia en que la justicia sea mayor que la de los fariseos y de los escribas es para conducir la cuestión del pecado hacia el interior, por lo que es un asunto del corazón de la persona, así como su comportamiento externo. Dice, en efecto: "Ustedes discípulos no están por encima de la ley o fuera de la ley de la edad, pero hay que ir más allá de la ley." La lujuria es el veneno dentro de una persona de la que proviene el adulterio. No es suficiente que se abstenga de este acto mortal, también debe "limpiar el interior de la copa" (Mateo 23:26). Ocasiones para mirar con lujuria se presentan a todos. ¿Es ese el pecado del que habla Jesús, o sería el entretener y albergar la lujuria hasta que otra persona se convierte en un objeto sexual? "

El mensaje de este texto es el de autocontrol completo de los miembros del cuerpo, por lo que la obediencia sea completa (I Cor. 3:16). La tarea del cristiano debe ser vivir en este mundo por los estándares de la justicia superior, que exceden los requerimientos máximos de la justicia y la ley.

Aunque el Inglés contemporáneo utiliza "la lujuria", sólo de una manera negativa, la palabra originalmente significaba "deseo, deseo fuerte" y era moralmente neutral. En el Nuevo Testamento, llegó a significar la pasión o la obsesión sexual, pero la Biblia no se deprecia el uso natural del sexo. Si designa a la lujuria, sin embargo, ya que representa una de las muchas fuerzas que pertenecen al mundo de la carnalidad no santificada, que luchan en contra de la obra del Espíritu Santo y que arrastra a la gente hacia abajo. Placer simple, como tal, no es contrario a la voluntad de Dios, pero el deseo esclavizante y el mal placer si son.

En el Sermón del Monte (Mateo 5), encontramos muchas de las enseñanzas de Jesús. Es el sermón más desafiante en el mundo. Nos desafía a ver y entender la vida desde una dimensión que tiene cualidades espirituales en ella. Es un reto, porque si no estamos viviendo la vida desde la fundación espiritual más amplia, tratando de comprender el significado de Jesús nos deja confundido.

Jesús afirma que la ira, el insulto y la calumnia son tan desinversión a nosotros espiritualmente, como el real ataque físico sobre otro, o incluso el asesinato. Nuestras intenciones, nuestras emociones y deseos, así como el acto en sí, nos ponen en peligro espiritual. Luego aborda el adulterio, y amplía el tema para incluir la lujuria y cualquier otra cosa que nos hace tropezar espiritualmente.

Él enseñó que si tratamos a los demás como objetos y las cosas, sin tenerlos en cuenta como personas, sin el amor y el respeto y la consideración de ser una parte de la relación, el esposo o la esposa puedan hacer de la otra persona una prostituta, quien tiene relaciones sin compromiso. La lujuria es un intento egoísta y debilitante para satisfacer las propias necesidades. Jesús nos anima a estar abiertos a las necesidades de los demás y, por lo tanto, encontramos con nuestras propias necesidades cumplidas en una manera milagrosa.

Un pastor, perturbados que los deportes  en el día Domingo estaban disminuyendo su congregación expuso sobre las palabras, "No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo" (I Juan 2:15), Diciendo: "¿Si esto no significa el fútbol, qué significa esto?"

Podemos caer en el mismo error de interpretación al interpretar "la lujuria" sólo en términos de voluptuosidad. La lujuria puede ser un deseo excesivo para casi cualquier cosa, el ansia de posesiones, el ansia de poder, la lujuria por la gloria, y así sucesivamente.

El remedo de cortar la mano, arrancar el ojo para el pecado jamás podría funcionar, si no por otra razón que el hecho de que tenemos más pecados que tenemos partes del cuerpo. Si se eliminaran todas las partes infractoras, al final seríamos simplemente torsos apoyando cabezas. Y ahí está el problema. Nuestros corazones y nuestras mentes están todavía intactos. Sin embargo, desde nuestro corazón y mente saldrán todos nuestros pecados. Nuestros otros órganos habrían sido los chivos expiatorios para el verdadero culpable.

 

 

 

THE LEERING LOOK

"Ye have heard that it was said by them of old time, Thou shalt not commit adultery: but I say unto you, That whosoever looketh on a woman to lust after her hath committed adultery with her already in his heart."  Matthew 5:27-37

Jesus taught that there’s not too much difference between the actual adulterer and all those who quite regularly commit "lust of the heart." He taught that we are to regard lustful looking at a woman as an offense no less serious than an act of adultery; such is the import of having "already committed adultery with her in his heart" (Mat. 5:28). These are pretty strong words, among some of the most troublesome Jesus ever uttered. Are lust and adultery the same? Is a look with prurient interest the same as an actual physical act of adultery?

There can be no watering down of these words; we have to believe that Jesus was absolutely serious. But we also have to believe that He was not condemning the natural desire of a man for a woman. What was being condemned is that desire escalating to lust. When the look becomes a leering look, it is beginning to take steps toward its satisfaction.

What Jesus intends by his insistence on righteousness exceeding that of the Pharisees and scribes is to drive the question of sin inward, making it an affair of the person's heart as well as his or her outward behavior. He says in effect, "You disciples are not above the law or outside the law of old, but you must go beyond that law." Lust is the poison well within a person out of which comes adultery. It is not enough that you refrain from this deadly act, you must also "cleanse the inside of the cup" (Mat. 23:26).

Occasions for looking with lust present themselves to everyone. Is that the sin of which Jesus speaks, or would it be to entertain and harbor the lust until another person becomes a sex object?"

The message of this text is that of complete self-control of the members of the body, so that obedience maybe complete (I Cor. 3:16). The Christian's task must be to live in this world by the standards of the higher righteousness, which exceed the maximum requirements of justice and law.

Though contemporary English uses "lust" only in a negative way, the word originally meant "craving, strong desire" and was morally neutral. In the New Testament, it came to mean sexual passion or obsession, but the Bible does not depreciate the natural use of sex. It does designate lust, however, as representing one of the many forces which belong to the world of unsanctified carnality, which strive against the work of the Holy Spirit and which drag people down. Simple pleasure, as such, is not contrary to the will of God, but enslaving desire and evil pleasure are.

In the Sermon on the Mount (Mat. 5) we find many of Jesus' teachings. It is the most challenging sermon in the world. It challenges us to see and understand life from a dimension that has spiritual qualities in it. It's challenging because if we're not living life from the broader spiritual foundation, trying to grasp Jesus' meaning leaves us confused.

Jesus states that anger, insult, and slander are as divesting to us spiritually, as the actual physical attack upon another or even murder. Our intentions, our emotions, and desires, as well as the act itself, place us at spiritual risk. Then He addresses adultery and broadens the subject to include lust and anything else which causes us to stumble spiritually.

He taught that if we treat other people as objects and things, without regard for them as persons, without love and respect and consideration being a part of the relationship, either husband or wife may make of the other person a prostitute, one who has relationships without commitment. Lust is a selfish and debilitating attempt to meet one's own needs. Jesus encourages us to be open to the needs of others, and, thereby, we find our own needs fulfilled in a miraculous way.

A pastor disturbed that Sunday sports were diminishing his congregation, expounded on the words, "Love not the world, neither the things that are in the world" (I Jn. 2:15), by saying: "If that doesn't mean football, what does it mean?"  

We can fall into the same interpretive error by interpreting "lust" only in terms of lecherousness. Lust can be an inordinate desire for just about anything, lust for possessions, lust for power, lust for glory, and so forth.

The hand-chopping, eye plucking remedy for sin could never work, if for no other reason than the fact that we have more sins than we have bodily parts. If all offending parts were removed, in the end, we would be simply torsos supporting heads. And there's the problem. Our hearts and minds are still intact. Yet from our hearts and minds come forth all our sins. Our other organs would have been made scapegoats for the real culprit. 

 

 

Wednesday, December 2, 2020

ZOMBI APOCALIPSIS

Apocalipsis 20:5-9

¿Prueba la Biblia, que es la verdad absoluta de Dios, la existencia o la llegada de los zombis en la realidad? La Biblia no hace referencia a que los cadáveres sean reanimados y que existan en un estado continuo de descomposición. Zacarías 14:12 se menciona a menudo como una predicción de un apocalipsis zombi inminente: "Y esta será la plaga con la que el Señor golpeará a todos los pueblos que hacen la guerra contra Jerusalén: su carne se pudrirá mientras todavía están de pie, sus ojos se pudrirán en sus cuencas, y sus lenguas se pudrirán en sus bocas ". La palabra plaga, traducida de la palabra hebrea maggephah, significa literalmente "pestilencia", una enfermedad. Dadas las tácticas de guerra de hoy, es completamente plausible que este versículo describa la guerra biológica, o podría ser una plaga especial diseñada por Dios solo para esta circunstancia. En cualquier caso, un juicio que pudre la carne viva de los huesos y el líquido de los globos oculares es horrible, pero no indica un apocalipsis zombi.

Mucho antes de la introducción de “La Noche De Los Muertos Vivientes”, había el zombi. La palabra zombi en realidad es una palabra de África Occidental que significa Nzambi, que es el de un dios de la deidad, Nzambi - el dios de los muertos. Es esta deidad particular, o "dios" que se basa en el culto oculto por el cual Nzambi gobierna tanto a los vivos como a los muertos. Sin embargo, el término zombi va aún más atrás de las tribus de África Occidental, a una realidad más oscura - Satanás. El origen para el zombi se encuentra en una deidad espiritual que tomó la forma de una pitón, es este personaje que influyó en las tribus de África Occidental y Nzambi, y en última instancia es cómo todo este fenómeno comenzó. Es esta práctica oculta que se puede encontrar en las selvas de África, así como en Haití, lo que nos da su verdadero significado.

Las características de los zombis son fáciles de entender, en la terminología moderna el zombi es un humano muerto que ya sea a través de una plaga, virus u otros medios, se vuelve reanimado y comienza su búsqueda para cazar a otros seres humanos vivos. Esta acción involucra al humano muerto (zombi) para cazar, luego come (canibalismo) a su víctima viva, y lo que queda, entonces se infecta, como una mordida o rasguño a la carne de la criatura infectada, la cual entonces "torna" a las persona viva en un "andador".

Aquí está el problema con los zombis, todo el concepto no se trata de entretenimiento que se pierda en un mundo de fantasía, pero se basa en las acciones pasadas del mundo ocultista que se encuentran en lugares remotos de la sociedad. Toda la historia del zombi se remonta a antiguos "dioses" o espíritu que en realidad no son nada más que espíritus demoníacos. Son estos espíritus demoníacos los que indujeron a la gente en los países antiguos a participar en el sacrificio humano, el derramamiento de sangre como un apaciguamiento a su dios. El vudú y otros ritos, incluyendo la brujería, son los fundadores de donde obtuvimos todo el concepto de zombi. Se basa en el ritual oculto y nada más.

Se creía que los zombis podían crearse envenenando a las personas con tetrodotoxina, la sustancia venenosa que se encuentra en el pez globo (familia Tetraodontidae). El veneno sería administrado y haría que la víctima pareciera muerta, y debido al clima en África y Haití, que provocaría un cadáver en descomposición en días, si no horas, el entierro sería rápido, a menudo sin verificar si el cuerpo estaba realmente muerto. Después de esto, los magos de vudú encontrarían y exhumarían el cuerpo, reviviéndolo a un estado de zombi, posiblemente con la ayuda de datura, el llamado "pepino zombie".

Los cristianos deben alejarse de todo este género y dejarlo en paz. Cuando alguien mira algo de esta naturaleza, todo su mensaje es de maldad. Los muertos que cazan a los vivos, es de hecho una forma más sincera de representación demoníaca del enemigo (Satanás) que desea comer y devorar a los que puede. De nuevo, todo vuelve a lo oculto. De la lujuria de sangre de los muertos, al canibalismo, toma sus propias raíces del oscuro mundo demoníaco de lo oculto, donde la gente participaba de esta actividad aunque fuera prohibida por Dios. Es por eso que las representaciones de zombis persiguiendo y devorando a los seres humanos están hechas para ser horripilantes, porque lo son. Todo lo que uno ve en una película de zombis, o en la televisión, es un cumplimiento del ocultismo, el espectador está viendo realmente el ritual oculto que se presenta en la pantalla.

Dios hace claras sus opiniones sobre todo esto: "Cuando hayas entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer conforme a las abominaciones de esas naciones. No habrá entre vosotros quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni adivina, ni observador de tiempos, ni hechicero, ni hechicero. O un encantador, o un consultor con espíritus familiares, o un mago, o un nigromante. Porque todas estas cosas son abominables para Jehová; y por causa de estas abominaciones, Jehová tu Dios las echará de delante de ti. "(Deuteronomio 18: 9-12)

No hay lugar para tal entretenimiento en la vida de un creyente. La realidad es que mientras la locura de los zombis atrae a muchos jóvenes en este género de horror, la realidad es más oscura y alarmante cuando examinamos todo con las Escrituras. Los zombis, como los vampiros, como los demonios necrófagos, como los hombres lobo, y otros iconos de horror populares, representan la oscuridad del reino de Satanás y uno que los cristianos no necesitan tener nada que ver con, aunque no parezca inofensivo.

El problema con los zombis es que es demoníaco. Ahora es más claro lo peligroso que puede ser exponiéndose a la influencia demoníaca. No hay límites a la depravación del comportamiento humano cuando alguien está desconectado de cualquier influencia divina. Mientras que la idea de un Zombi Apocalipsis parece inverosímil, una mejor pregunta es examinar su propio estado espiritual. La Biblia dice: "Y vosotros, estando muertos en vuestros pecados, él vivificó juntamente con él, habiendo perdonado todas vuestras ofensas; 14 Apagando la escritura de las ordenanzas contra nosotros, que era contrario a nosotros, y la quitamos del camino, clavándola en su cruz. "(Colosenses 2: 13-14)

¿Cuál es el significado de la "Zombi Apocalipsis" que podemos entender desde el punto de vista de la Biblia? El Juicio Final es un "Zombi Apocalipsis" en la Biblia. Después de los 1000 años, Satanás y todos los condenados son liberados del abismo. Se levantan como los "muertos vivientes". Satanás los reúne a todos, y convergen para atacar a Jerusalén. Es un literal "Zombi Apocalipsis" Apocalipsis 20: 1-2. Aquí vemos a los malditos saliendo del infierno y de sus tumbas a nivel mundial para unirse a Satanás para el "Zombi Apocalipsis ". Salen de sus tumbas para ser recogidos por Satanás para marchar contra Jerusalén (Apocalipsis 20: 5-9).

Los condenados de todas las edades volverán de los muertos, como los muertos vivientes, para marchar con Satanás contra Jerusalén en un "Zombi Apocalipsis" en el Armagedón Final después del reinado de Cristo de 1000 años.