Dr MARTIN VASQUEZ

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Mesa, Arizona, United States
EDUCATION: Holt High School, Holt Mich., Lansing Community College, Southwestern Theological Seminary, National Apostolic Bible College. MINISTERIAL EXPERIENCE: 51 years of pastoral experience, 11 churches in Arizona, New Mexico and Florida. Missionary work in Costa Rica. Bishop of the Districts of New Mexico and Florida for the Apostolic Assembly. Taught at the Apostolic Bible College of Florida and the Apostolic Bible College of Arizona. Served as President of the Florida Apostolic Bible College. Served as Secretary of Education in Arizona and New Mexico. EDUCACIÓN: Holt High School, Holt Michigan, Lansing Community College, Seminario Teológico Southwestern, Colegio Bíblico Nacional. EXPERIENCIA MINISTERIAL: 51 años de experiencia pastoral, 11 iglesias en los estados de Arizona, Nuevo México y la Florida. Trabajo misionera en Costa Rica. Obispo de la Asamblea Apostólica en los distritos de Nuevo México y La Florida. He enseñado en el Colegio Bíblico Apostólico de la Florida y el Colegio Bíblico Apostólico de Arizona. Presidente del Colegio Bíblico de la Florida. Secretario de Educación en los distritos de Nuevo México y Arizona.

Thursday, September 30, 2021

¿UN VERDADERO CRISTIANO O UN ATEO PRÁCTICO?

“Y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.” Santiago 4:17

¿Ha oído alguna vez usted el término “ateo práctico”? Este es un término usado por algunos grupos religioso para describir a todos aquellos creyentes que técnicamente creen en Dios, pero quiénes se comportan inmoralmente. La suposición es que comportamiento moral sigue automáticamente a partir de una verdadera creencia en Dios, por lo tanto inmoral comportamiento es consecuencia de no creer realmente. Un creyente que se comporta inmoralmente realmente debe ser un ateo, sin tener en cuenta lo que él cree. Espiritualmente él cree en Dios. Pero en la práctica, él vive como si Él no existe.

Un ateo práctico duda de Dios por la práctica. El ateísmo práctico es centrado en la idea que uno ignora la creencia en Dios en la vida cotidiana, pero no necesariamente rechaza la existencia de Dios cuando esto se trata de creencias  que profesan. Así una persona podría profesar fe en Dios, pero en la práctica ser más cercana al ateísmo.

Durante años, creí que la iglesia estaba llena de dos tipos de personas; aquellos que creían y quiénes no. Nuestras predicaciones tenían como objetivo alcanzar a ambos grupos. Tratamos de ayudar aquellos que ya creían por la profundización de su fe así como su entendimiento de la Biblia, y tratamos de introducir aquellos que no creían a la realidad de Dios.

Con el tiempo, sin embargo, me di cuenta de un fenómeno interesante. Muchas de las personas con quien hablé  con el largo de mis años en el ministerio y en el curso natural de la vida se consideraban cristianos. Muy pocos profesaron ser ateos, o hasta tener dudas serias sobre la existencia de Dios. Todos parecían creer en Dios, sin embargo, muchos de ellos no asistían a la iglesia con regularidad o pasaban mucho tiempo buscándole. Ellos vivían en el reconocimiento de que hay un Dios, pero no miran ninguna conexión entre su creencia y la forma en que se dedican a sus asuntos cotidianos. Ellos nunca consideran o incluyen a Dios en sus decisiones claves, o modelan sus vidas según Sus valores. En consecuencia, ellos creen en Dios, pero se comportaron como si Él no existe. El Ateísmo Práctico es una dicotomía, una división entre lo que decimos y lo que hacemos. El Ateísmo Práctico explica la sima entre lo que muchas personas dicen que ellos creen y como ellos viven sus vidas.

Hay una muy real desconexión entre las creencias de muchos creyentes y su comportamiento. No creo que sea una exageración decir que el ateísmo práctico se ha hecho la forma dominante del cristianismo  actual. Lo que es más es que esto ha perjudicado nuestra capacidad de encontrar a Dios, experimentar el cambio de vida y participar en la vocación que Él tiene para nuestras vidas. Aunque la Iglesia es la más educada, con recursos suficientes, e la más prominente en la historia, el fenómeno del Ateísmo Práctico nos ha inoculado  contra un más profundo, más vibrante expresión de nuestra fe.   

Muchos cristianos hablan de sentirse desconectados de Dios y desalentado con la vida porque ellos han venido a creer que no es posible experimentar verdaderamente a Dios. ¿Es el Ateísmo Práctico algo que usted ha visto  obrando en su propia vida? ¿De ser así, qué ha hecho usted para vencerlo?

“Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido” Romanos 1:18-21. La mayoría de nosotros hemos leído esta escritura, estoy seguro. Y somos horrorizados que aquellos ateos niegan la existencia de Dios cuando “las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles.” Sabemos que más allá de meros argumentos (apologética), “lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.” Y por lo tanto, si somos gente compasiva, estamos preocupados por ellos porque la ira de Dios está sobre ellos.

Cuando leí esto, hay algo que me llama la atención, y no se trata de “ellos”. Pablo dijo que su falta de honrar a Dios tenía un síntoma específico. Ellos no le honraron como Dios... o dieron gracias a Él. La principal característica de este “ateo” es una falta de gratitud a Dios. Y la razón que esto se destaca es que a menudo carecemos de esa calidad particular. Somos testigos de Su poder eterno y naturaleza divina, y sin embargo, con demasiada frecuencia no estamos tan agradecidos como deberíamos ser. Esto está muy mal; esto nos pone, demasiado a menudo, en la categoría del ateo práctico. Decimos amar a Dios y ha si es, pero hay muchas veces que vivimos o sentimos o pensamos o actuamos como si Él no está allí, como si todo lo que tenemos lo hemos logrado adquirir, como si Él nos debe, como si se trata todo de nosotros.

El setenta y dos por ciento de los Cristianos afirma que ellos han hecho un compromiso personal con Jesucristo, pero sólo el 17 por ciento siente que la iglesia local es necesaria para el crecimiento espiritual y sólo uno de cada tres Cristianos creen que Dios espera que ellos sean santos. Jesucristo no murió solamente en la cruz para que podamos solo decir una oración y vivir como queramos, creo que cuando se trata de la oración la mayoría de los cristianos son realmente supersticiosos más bien que creyentes en lo sobrenatural.

No mucha gente le dirá, “yo soy un ateo”.  Al menos no con sus palabras. Pero los estilos de vida de muchos dice lo contrario. Conozco a mucha gente quiénes viven sus vidas como si Dios no existiera. Ellos son lo que llamamos “ateos prácticos.” Ellos no toman a Dios en la consideración. Ellos lo excluyen de sus pensamientos, su forma de hablar, sus planes y sus actividades.

¿Vive usted como un ateo práctico, haciendo caso omiso de los mandamientos y preceptos de Dios, confiando en su propia sabiduría, y rechazando creer en la bondad de Dios? ¿O es su creencia en Dios evidente en su hablar y en su entrega a la dirección de Dios día tras día? La fe sin obras está muerta, diría Santiago. No deje su vida negar su creencia en Dios.

 

A REAL CHRISTIAN OR A PRACTICAL ATHEIST?

“Therefore to him that knoweth to do good, and doeth it not, to him it is sin.” James 4:17

Have you ever heard the term "practical atheist”? This is a term used by some religious groups to describe all those believers who technically believe in God, but who behave immorally. The assumption is that moral behavior follows automatically from genuine believing in God, thus immoral behavior is a consequence of not genuinely believing. A believer who behaves immorally must be an atheist, regardless of what he believes. Spiritually he believes in God. But practically, he lives as if He doesn’t exist.

A practical atheist disbelieves God as a matter of practice. Practical atheism is centered on the idea that one disregards belief in God in day-to-day living but doesn't necessarily reject the existence of God when it comes to professed beliefs. Thus a person might profess faith in God, but in practice be closer to atheism.

For years, I believed the church was filled with two types of people; those who believed in God and those who didn’t. Our messages were aimed to reach both groups. We tried to help those that already believed by deepening their faith as well as their understanding of the Bible, and we tried to introduce those that did not believe to the reality of God.

Over time, however, I noticed an interesting phenomenon. Many of the people that I talked with throughout my years in the ministry and through the natural course of life regarded themselves as Christians. Very few professed to be atheists, or even to have serious doubts about the existence of God. Everyone seemed to believe in God, yet many of them didn’t attend church regularly or spent much time seeking Him. They live in recognition that there is a God, yet see no connection between their belief and how they go about their daily affairs. They never consider or include God in their key decisions, or patterned their lives after His values. Consequently, they believed in God but behaved as if He doesn’t exist. Practical Atheism is a dichotomy, a split between what we say and what we do. Practical Atheism explains the chasm between what many people say they believe and how they live their lives.

There is a very real disconnect between many believers' beliefs and their behavior. I don’t think it is an exaggeration to say that Practical Atheism has become the dominant form of Christianity today. What’s more is that it has impaired our ability to encounter God, to experience life change, and to engage in the calling He has for our lives. Although the Church is the most educated, resourced, and prominent Church in history, the phenomena of Practical Atheism has inoculated us against a deeper, more vibrant expression of our faith.

Many Christians speak of feeling disconnected from God and discouraged with life because they have come to believe that it isn’t possible to genuinely experience God. Is Practical Atheism something you’ve seen at work in your own life? If so, what have you done to overcome it?

The wrath of God is revealed from heaven against all ungodliness and unrighteousness of men, who by their unrighteousness suppress the truth. For what can be known about God is plain to them because God has shown it to them. For His invisible attributes, namely, His eternal power and divine nature, have been perceived, ever since the creation of the world, in the things that have been made. So they are without excuse. For although they knew God, they did not honor Him as God or give thanks to Him, but they became futile in their thinking, and their foolish hearts were darkened” (Romans 1:18-21). Most of us have read this scripture before, I'm sure. And we're appalled that those atheists deny God's existence when “His invisible attributes, namely, His eternal power and divine nature, have been clearly perceived.” We know that beyond mere arguments (apologetics), “what can be known about God is plain to them, because God has shown it to them.” And so, if we're compassionate people, we're concerned for them because the wrath of God is on them.

When I read this, there is something that stands out to me, and it's not about "them". Paul said that their failure to honor God had a specific symptom. They did not honor Him as God ... or give thanks to Him. The hallmark of this "atheist" is a lack of gratitude to God. And the reason it stands out is that we often lack that particular quality. We are witnesses to His eternal power and divine nature, and yet too often we are not nearly as grateful as we should be. This is very wrong; this puts us, too often, in the category of the practical atheist. We say I love God and we do, but there are too many times that we live or feel or think or act as if He's not there, as if all we have we managed to acquire as if He owes us as if it's all about us.

Seventy-two percent of Christians claim they have made a personal commitment to Jesus Christ, but only 17 percent feel that the local church is necessary for spiritual growth and only one in three Christians believe God expects them to be holy. Jesus Christ didn't just die on the cross so we can just say a prayer and live however we want, I believe when it comes to prayer most Christians are superstitious rather than believers in the supernatural.

Not too many people will tell you, "I'm an atheist." At least not with their words. But the lifestyles of many say otherwise. I know a lot of people who are living their lives as if there were no God. They are what we call “practical atheists.” They do not consider God. They leave Him out of their thinking, their speech, their plans, and their activities.

Are you living like a practical atheist, disregarding God's commands and precepts, relying on your own wisdom, and refusing to believe in the goodness of God? Or is your belief in God evident in your speech and your surrender to God's leading day by day? Faith without works is dead faith, James would say. Don't let your life deny your belief in God.

 

Friday, September 24, 2021

¿POR QUÉ SE ESCONDE DIOS?

“¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidaras para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, Con tristezas en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mi?” (Salmos 13:1-2)

Dios es real, sienta lo que sienta. Es fácil adorar a Dios cuando las cosas van de maravillas en nuestras vidas. Cuando El ha proveído alimento, amigos, familia, salud y situaciones felices. Pero las circunstancias no son siempre placenteras. ¿Cómo hace para adorar a Dios cuando eso pasa? ¿Qué hace cuando Dios parece estar a un millón de millas de distancia? El nivel más profundo de adoración es alabar a Dios a pesar del dolor, darle gracias durante la prueba, confiar en Él cuando es tentado, entregarse a Él cuando está sufriendo y amarlo cuando parece distante.

Las amistades a menudo son probadas por la separación y el silencio; cuando están separadas por la distancia física o porque no se pueden hablar. En su  relación con Dios, no se sentirá siempre cercano a Él. Cualquier relación envuelve tiempos de intimidad y tiempos de distanciamiento y en una relación con Dios, no importa qué tan íntima sea, el péndulo se mueve de un lado a otro. Ahí es cuando la adoración se hace difícil.

Para profundizar su relación, Dios lo prueba con períodos de aparente separación, tiempos cuando se siente como que si El lo ha abandonado o se ha olvidado de usted. Se siente como que si Dios está a un millón de millas. Se refirió a estos días de sequía espiritual, duda y separación de Dios como "la noche oscura del alma." Otros se refirieron a ellos como "el invierno del corazón".

David fue probablemente el que tuvo la relación más intima con Dios sin par. Dios se complació en llamarlo “un varón conforme a mi corazón.” Sin embargo, David frecuentemente se quejaba de la aparente ausencia de Dios. Por supuesto, Dios en realidad no había abandonado a David y El tampoco lo abandonará a usted. Repetidamente El ha prometido: "Nunca te dejaré ni te abandonaré." Pero Dios no ha prometido: “Siempre sentirás mi presencia.” De hecho, Dios admite que algunas veces El esconde su rostro de nosotros. Hay tiempos en que parecerá como que se desaparece completamente de su vida.

Si despierta una mañana y todos sus sentimientos espirituales se le han ido, ¿Que va hacer? Ora pero nada pasa. Reprende al diablo pero eso no cambia nada. Hace sus ejercicios espirituales, le pide a sus amigos que oren por usted, confiesa todos los pecados que se pueda imaginar y después se va a pedirle perdón a toda persona que conoce. Se pone a ayunar y aún así, nada. Comienza a preguntarse cuánto tiempo va a durar esta depresión espiritual. ¿Días, semanas, meses, cuándo se va a acabar? Siente como que si sus oraciones simplemente rebotan del techo. En total desesperación usted solloza, ¿qué me pasa?

¡La verdad es que no hay nada malo con usted! Es una parte normal de la prueba y de la profundización de su relación con Dios. Todo creyente pasa por esto al menos una vez en su vida. Es doloroso y desconcertante, pero es absolutamente vital para el desarrollo de su fe. Saber esto le dio a Job esperanza cuando no podía sentir la presencia de Dios en su vida. Él dijo, "Voy hacia el este, pero él no está allí. Voy hacia el oeste, pero no lo puedo encontrar. No lo veo en el norte porque él está escondido. Me vuelvo al sur pero no lo puedo encontrar. Pero él sabe dónde voy. Y cuando él me haya probado como oro en el fuego, me pronunciará inocente" (Job 23:8-10).

Cuando Dios parece distante, puede que sienta que El está enojado con usted o que lo está disciplinando por algún pecado. De hecho, el pecado sí nos desconecta de la comunión íntima con Dios. Pero muy a menudo este sentimiento de abandono o de separación de Dios no tiene nada que ver con el pecado. Es una prueba de fe, una que todos tenemos que enfrentar: ¿Va usted a continuar amando, confiando, obedeciendo y adorando a Dios, aún cuando no percibe Su presencia o tiene evidencia visible que está obrando en su vida?

El error más común que la gente cometen hoy en la adoración es que buscan una experiencia en lugar de buscar a Dios. Buscan un sentimiento, y si ocurre entonces concluyen que han adorado. ¡Esto es erróneo! De hecho, Dios a menudo remueve nuestros sentimientos para que no dependamos de ellos. Buscar un sentimiento, aún si es el de sentir la cercanía de Dios, no es adoración.

 

 

 

WHY DOES GOD HIDE HIMSELF

“How long wilt thou forget me, O Lord? Forever? How long wilt thou hide thy face from me? How long shall I take counsel in my soul, having sorrow in my heart daily? How long shall mine enemy be exalted over me?”(Psalm 13:1-2)

God is real, no matter how or what you feel. It is easy to worship God when things are going good in our life when He has provided food, friends, family, health, and happy situations. But circumstances are not always pleasant. What do you do to worship God when this happens? What do you do when God seems to be a million miles away? The deepest level of worship is to praise God in spite of the pain, to thank him during times of trials, to trust in Him when you are tempted, to surrender to Him when you are suffering, and to love Him when He seems distant.

Friendships are often tested by separation and silence; when you are separated by physical distance or because you are not able to speak to each other. In your relationship with God, you will not always feel close to Him. Every relationship has its times of intimacy and times of separation and in a relationship with God, it does not matter how intimate it may be, the pendulum moves from one side to the other. It is here that worship is difficult.

To deepen your relationship, God tests you with periods of apparent separation, times when it feels as if He has abandoned you or has forgotten you. It feels as if He is a million miles away. These days of spiritual drought, doubt, and separation of God are referred to as "the dark night of the soul." Others call it "the winter of the heart".

David was probably the one that had the most intimate relationship with God without equal. God took pleasure in calling him "a man after mine own heart." Nevertheless, David frequently complained about the apparent absence of God. Of course, God had not actually abandon David and He will not leave you either. Repeatedly He has promised: “I will never leave you nor abandon you.” But God has not promised: “You will always feel my presence." In fact, God admits that sometimes He does hide His face from us. There are times in which it will seem as if He has disappeared completely from your life.

If you wake up one morning and all your spiritual feelings are gone, what are you going to do? You pray, but nothing happens. You rebuke the devil but that doesn’t change anything. You do your spiritual exercises, you ask your friends to pray for you, you confess all the sins that you can possibly imagine, and then you go and apologize to every person you know. You fast and even then, nothing happens. You begin to ask yourself, how long is this depression going to last. Days, weeks, months, when is it going to end? You feel as if your prayers simply bounce off the ceiling. In total desperation, you sob: “what’s happening to me?”

The truth is that there is nothing wrong with you! It is a normal part of the testing and of the deepening of your relationship with God. Every believer goes through this at least once in his life. It is painful and disconcerting, but it is absolutely vital for the development of your faith. To know this, gave Job hope when he could not feel the presence of God in his life. He said, “Behold, I go forward, but he is not there; and backward, but I cannot perceive him: On the left hand, where he doth work, but I cannot behold him: he hideth himself on the right hand, that I cannot see him: But he knoweth the way that I take: when he hath tried me, I shall come forth as gold” (Job 23:8-10).

When God seems distant, it is possible that you feel that He is angry with you or that He is disciplining you for some sin. In fact, sin does disconnect us from intimate communion with God. But very often this feeling of abandonment or of God's separation has nothing in common with sin. It is a testing of faith, one that we all have to face. Are you going to keep on loving, trusting, obeying, and worshiping God, even if you do not perceive His presence or have visible evidence that He is acting in your life?

The most common error that people commit today in worshiping is that they look for an experience instead of looking for God. They look for a feeling, and if it happens they then conclude that they have worshiped. This is erroneous! In fact, God often removes our feelings so that we do not depend on them. To look for a feeling, even if it is to feel God's closeness, is not worship.