Dr MARTIN VASQUEZ

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Mesa, Arizona, United States
EDUCATION: Holt High School, Holt Mich., Lansing Community College, Southwestern Theological Seminary, National Apostolic Bible College. MINISTERIAL EXPERIENCE: 51 years of pastoral experience, 11 churches in Arizona, New Mexico and Florida. Missionary work in Costa Rica. Bishop of the Districts of New Mexico and Florida for the Apostolic Assembly. Taught at the Apostolic Bible College of Florida and the Apostolic Bible College of Arizona. Served as President of the Florida Apostolic Bible College. Served as Secretary of Education in Arizona and New Mexico. EDUCACIÓN: Holt High School, Holt Michigan, Lansing Community College, Seminario Teológico Southwestern, Colegio Bíblico Nacional. EXPERIENCIA MINISTERIAL: 51 años de experiencia pastoral, 11 iglesias en los estados de Arizona, Nuevo México y la Florida. Trabajo misionera en Costa Rica. Obispo de la Asamblea Apostólica en los distritos de Nuevo México y La Florida. He enseñado en el Colegio Bíblico Apostólico de la Florida y el Colegio Bíblico Apostólico de Arizona. Presidente del Colegio Bíblico de la Florida. Secretario de Educación en los distritos de Nuevo México y Arizona.

Tuesday, February 28, 2017

¿QUÉ ES LA CUARESMA?


¡Según la historia 4,000 años antes del nacimiento de Cristo ya se observaba la Cuaresma! Todavía estaba siendo observado durante el tiempo de Jesús y en los días de los Apóstoles. ¡Aún, Cristo no lo instituyó y Él nunca lo observó! Los Apóstoles y la iglesia primitiva apostólica nunca lo observaron. ¿Cuándo, dónde y quién comenzó la práctica de la cuaresma?

La temporada de la Cuaresma es un período de abstinencia de 40 días, empezando con el Miércoles de Ceniza. La palabra Cuaresma viene de una antigua palabra inglesa “Lenten” que significa la primavera. La celebración de la Cuaresma originalmente estaba asociada con la primavera. ¡Pero, hoy en día se celebra en el invierno! ¿Por qué? ¿Donde se origino y cuando fue cambiada la celebración de la primavera al invierno?

Si volvamos a la historia cercas del cierre del segundo siglo cien años después de la muerte del último de los apóstoles. He aquí lo que escribe Ireneo al Obispo de Roma tocante a la Cuaresma en ese entonces: "Por qué la controversia no es solamente en relación con el día (había una controversia sobre la fecha de la celebración del Domingo de Resurrección) sino también en la concerniente al asunto del ayuno (el ayuno de la temporada de Cuaresma). Porqué algunos piensan que ellos deberían ayunar un día, otros dos o más y algunos cuarenta," informa Ireneo, Obispo de Lyon, Francia. "Y esta diversidad en su observancia" continúa Ireneo, "no se ha originado en nuestro tiempo, sino mucho antes, desde nuestros ancestros. Es muy probable que ellos no se apegaran estrictamente a la exactitud y en consecuencia establecieron una costumbre para su posteridad según su fantasía privada" (No un mandamiento Apostólico o de Cristo). [Historia de la Iglesia por Eusebio, Libro 5, capítulo 24]

La Cuaresma se introdujo a la Iglesia por costumbre, mediante fantasía privada. Las iglesias observan la Cuaresma, no porque la Biblia lo manda, sino porque los cristianos profesantes adoptaron la costumbre de sus vecinos paganos. "Mientras que la perfección de la iglesia primitiva (la Iglesia Primitiva Apostólica)permaneció inviolada," escribió Casiano, el obispo católico del siglo V, "no hubo observancia de Cuaresma, pero cuando los hombres empezaron a descender del fervor Apostólico de la devoción, entonces los sacerdotes en general convinieron en retirarlos de los cuidados seculares mediante una convocación canónica de ayuno..." [Antigüedades de la Iglesia Cristiana, Libro 21, capítulo 1]. El ayuno, o abstinencia de ciertas comidas, fue impuesto después de los días de los Apóstoles, por algunos sacerdotes. La Cuaresma no es de origen Apostólico. ¡No se originó con Cristo! Se introdujo a la cristiandad del mundo romano en el segundo siglo junto con el Domingo de Resurrección. Pero, ¿cuándo se originó el Domingo de Resurrección?

He aquí lo que Sócrates Scholasticus escribió en su Historia Eclesiástica, no mucho después que el Emperador Constantino subió al poder en el siglo IV de la era cristiana: "Así pues, ni los apóstoles, ni los Evangelios, han impuesto en ninguna parte...Pero en virtud de que los hombres aman los festivales porque les permiten cesar de sus trabajos; cada individuo en todo lugar, según su propio placer, ha celebrado por costumbre popular (el Domingo de Resurrección)...El Salvador y sus apóstoles mediante ninguna ley nos han mandado observar la fiesta...tal como muchas otras costumbres han sido establecidas en varias localidades según la usanza, de la misma manera la fiesta del Domingo de Resurrección vino a ser observada en cada lugar según las peculiaridades individuales de los pueblos ya que ninguno de los Apóstoles legisló sobre el asunto. Y los hechos mismos indican que la observancia se originó no por legislación, sino como una costumbre” [capítulo 22]. El Domingo de Resurrección se origino como una costumbre de la gente y también la Cuaresma. La Cuaresma es meramente la introducción del Domingo de Resurrección y éste es la culminación de la Cuaresma.

¿De qué lugar provino la celebración de la cuaresma para luego propagarse por toda la cristiandad de profesión en el mundo Romano? He aquí lo que registra la Enciclopedia Católica: "En todo caso, ciertamente se desprende de las cartas sobre los, festivales escritas por San Atanasio que en el año 331 [él] ordenó a su rebaño un período de cuarenta días de ayuno preliminar a la Semana Santa, y segundo, que en el año 339 después de haber viajado a Roma y sobre una gran extensión de Europa, [él] escribió en términos muy enérgicos para urgir esta observancia [de la Cuaresma] sobre la gente bajo su jurisdicción." Atanasio estaba influenciado por las costumbres Romanas. Fue en Roma donde el Domingo de Resurrección y también la Cuaresma entraron a la Iglesia Cristiana. Ireneo escribió que la Cuaresma y la Pascua de Resurrección fueron introducidas durante la época del Obispo Sixto de Roma. Este Obispo no permitió a sus sucesores observar las prácticas de los Apóstoles sino que en su lugar introdujo la costumbre de la Cuaresma y la Pascua de Resurrección. ¿De dónde obtuvieron los Obispos de Roma la costumbre de la Cuaresma?

En la Iglesia Romana, la Cuaresma siempre era llamada “tessarakoste” en Griego, o “quadragesima”, en Latín. Estas dos palabras significan "cuenta cuarenta”. La Cuaresma, aunque algunas veces se celebra por solamente uno o dos días, o por varias semanas, siempre era llamada la celebración de cuarenta días. ¿Por qué? ¿Por qué un período de abstinencia había llevado tal nombre, si no fue hasta principios del siglo VIII después de Cristo que finalmente el número de cuarenta días fue fijado en toda la Iglesia? La respuesta es muy obvia,  la abstinencia entre los paganos era llamada "cuenta cuarenta" porque esa era la duración de su festival de primavera. Recuerde, que la palabra "Lenten" significa la primavera. El historiador Wilkinson en su libro Antigüedades Egipcias, Capítulo III, p. 181, escribió que los paganos observaban "ayunos, muchos de los cuales duraban de siete a cuarenta y dos días, y algunas veces períodos todavía más largos".

La duración del ayuno trazada hasta la antigua Babilonia hace 4,000 años, era de "cuarenta días de ayuno en la primavera del año" [Del libro Nínive y Babilonia, por Layard, capítulo 4, página 93]. Por esa razón llevó el nombre de "cuarenta días" o Cuaresma. Cada nación gradualmente cambió la duración de la celebración, pero todas ellas retuvieron el nombre. Los cristianos apostatas meramente adoptaron las costumbres de sus respectivos países, por eso ellos quedaron divididos en cuanto a la duración de la festividad desde el principio. Las iglesias del mundo occidental lucharon durante casi ocho siglos para imponer un período total de cuarenta días de abstinencia como había sido la costumbre original en Babel. La cristiandad hoy en día se ha vuelto a las costumbres paganas de Babel en lugar de seguir los mandamientos de Dios expuestos en la Biblia.

El Nuevo Testamento no manda ni menciona la celebración de la Cuaresma en ninguno de sus pasajes. Pero en cambio, el Antiguo Testamento sí la menciona. La Cuaresma, parece haber sido el preámbulo indispensable para el gran festival anual en conmemoración de la muerte y resurrección de Tamuz, el Mesías babilónico pagano. Los meses lunares babilonios de Junio y Julio fueron nombrados en honor del falso Mesías de Babilonia. Durante los cuarenta días que precedían a la fiesta de Tamuz (regularmente celebrada en Junio), los paganos celebraban su temporada de Cuaresma.

El profeta Ezequiel describe esto vívidamente. "Me dijo después [Él Señor], Vuélvete aún, verás abominaciones mayores...” Note que Dios llama a lo que Ezequiel está a punto de ver, abominaciones. ¿Qué ve el profeta? "...Y he aquí sentadas endechando a Tamuz” (Ezequiel 8:13-14). Ellas lloraban por Tamuz el falso mesías de los paganos. Esas endechas precedían a los festivales paganos en honor de la supuesta resurrección de Tamuz. El ayuno y las endechas se combinaban por un periodo de cuarenta días antes del festival en honor de Tamuz. El ayuno y las endechas y semi-ayuno caían durante la primavera. Por eso es que otro de los significados de esta fiesta es "primavera". La Cuaresma es una continuación de la costumbre pagana de abstenerse de ciertas comidas antes de la celebración de una resurrección supuesta de una deidad babilonia pagana. Dios llama a la Cuaresma una abominación. Por eso Cristo y la Iglesia Primitiva Apostólica jamás la observaron. Pablo prohibió a los cristianos observar estos "tiempos" paganos o temporadas (Gálatas 4:10).

Seguramente la gente hoy en día es sincera, pero también lo eran los paganos. Pero, ¿qué tiene de malo que el Domingo de Resurrección y la Cuaresma sean viejos festivales paganos? ¿No está bien que los observemos en honor de Cristo? Este es el modo humano de razonar. Pero permitamos que Dios conteste estos interrogantes. Dios habló a Moisés para advertirle al pueblo que no siguiera estas costumbres de los paganos. He aquí las palabras de Dios. "Guárdate...no preguntes acerca de sus dioses, diciendo: De la manera que servían aquellas naciones a sus dioses, yo también les serviré. No harás así al eterno tu Dios; porque toda cosa abominable que el Eterno aborrece, hicieron ellos a sus dioses..." (Deut. 12:30-31).

He aquí lo que Dios dice, no importa qué pensemos nosotros, lo que importa es la opinión de Dios. Él llama abominaciones a estas costumbres de la Cuaresma y Domingo de Resurrección porque ellos conmemoran ideas falsas. La penitencia de la cuaresma  es una forma de tristeza mundana sobre las cosas que hiere la conciencia de uno. Pero, la conciencia no es la guía suficiente para bien o mal. La penitencia de la cuaresma es una falsificación del arrepentimiento genuino del pecado. No es, pues de asombrar que los apóstoles jamás hubieran enseñado a la Iglesia la observancia de estas costumbres paganas. No es de extrañar que Jeremías se inspiró para escribir: "No aprendáis las costumbres de los paganos...porque las prácticas de los pueblos son vanidad" (Jeremías 10:2-3).

Note que la Cuaresma precede inmediatamente a la celebración del Domingo de Resurrección, supuestamente la de Cristo. Pero Cristo no resucitó en un domingo. El Nuevo Testamento, en ninguno de sus pasajes, nos manda observar la resurrección de Cristo. Lo que se nos manda observar es la conmemoración de su muerte. La Iglesia Primitiva Apostólica observó ese conmemorativo, pero jamás celebró el Domingo de Resurrección ni la Cuaresma. Dios nunca mandó la celebración de ese Domingo en honor de la resurrección. Todo ello es en honor del falso mesías, Tamuz.

El Domingo de Resurrección y la Cuaresma celebran la resurrección del Cristo falso. Pablo advirtió sobre la propagación de esta costumbre: "Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado..." (II Cor. 11:4). Y eso es exactamente lo que ha sucedido. La Cuaresma celebra a otro Jesús, al mesías falso de Babilonia. La celebración de un festival en domingo, para honrar la resurrección, viene directamente del paganismo. Los paganos celebraban la resurrección de Tamuz, inmediatamente después de la Cuaresma. Este festival se propagó entre el mundo que profesaba ser cristiano después de la muerte de los apóstoles.

Note que inmediatamente después de la observancia de la Cuaresma, el profeta Ezequiel ve que la gente celebra un culto matutino de resurrección. "Y me dijo: ¿No ves...? [El ayuno de la Cuaresma]. Vuélvete aún, verás abominaciones mayores que estas. [¿Qué ve el profeta? ¡Hombres postrándose hacia el oriente, y adorando al sol! Servicios matutinos de Domingo de Resurrección, la culminación de los cuarenta días de la Cuaresma] (Ezequiel 8:15-16).


WHAT IS LENT?


According to history 4,000 years before the birth of Christ Lent was already being observed! It was still being observed during the time of Jesus and in the days of the Apostles. Yet, Christ did not institute it and He never observed it! The Apostles and the early apostolic church never observed it either. When, where and who started the practice of Lent?
The Lenten season is a period of abstinence of 40 days, beginning with Ash Wednesday. The word Lent comes from an old English word “Lenten” which means the spring time. The celebration of Lent originally was associated with the spring. But, nowadays it is celebrated in the winter! Why? Where did it originate and when was the celebration changed from spring to winter?
If we look back in history to the close of the second century, a hundred years after the death of the last Apostle, we find that in a letter written to the bishop of Rome about Lent the following; “For the controversy is not only concerning the day, (there was a controversy over the time to celebrate the day called Easter) but also concerning the very manner of the fast (the fast of the Lenten season.). For some think that they should fast one day, others two, yet others more and some forty days.” This letter was written by Ireneaus, a bishop form Lyon, France. “And this variety in its observance,” continued Irenaeus, “has not originated in our time, but long before in that of our ancestors. It is likely they did not hold to strict accuracy and thus formed a custom for their posterity according to private fancy,” not Apostolic authority or Christ’s command! [History of the Church by Eusebio, book 5, chapter 24]
Lent came into the church through custom, through private fancy. The church observed Lent, not because the Bible commanded it, but because professing Christians adopted the custom from their gentile neighbors. “As long as the perfection of the primitive church, the inspired Apostolic church, remained inviolable,” wrote Cassian, a Catholic historian of the 5th century, “there was no observance of Lent, but when men began to decline from the Apostolic fervour of devotion, then the priests in general agreed to recall them from secular cares by a canonical induction of fasting…” [Antiquities of the Christian Church, book 21, chapter 1]. Fasting or abstinence from certain foods was imposed after the days of the Apostles by the authority of the priests! Lent is not of Apostolic origin. It did not originate with Christ or His Apostles. It entered at the same time that Easter did! It was introduced to the Christendom of the Roman world in the second century together with Easter Sunday. But, when did Easter Sunday originate?
Here is what Socates Scholasticus wrote in the Ecclesiastical History, not long after Emperor Constantine came to power in the fourth century of the Christian era, “Neither the Apostles, therefore, nor the Gospels, have anywhere imposed Easter, where fore in as much as men love festivals, because they afford them cessation from labor: each individual in every place, according to his own pleasure, has by a prevalent custom celebrated (Easter). The Saviour and His Apostles have enjoined us by no law to keep this feast, just as many other customs have been established in individual localities according to usage, so also the feast of Easter came to be observed in each place, according to the individual peculiarities of the peoples inasmuch as none of the Apostles legislated on the matter. And that the observance originated not by legislation, but as a custom the facts themselves indicate” [chapter 22]. Easter originated as a custom of the people and so did Lent. Lent is merely the introduction to Easter. Easter is the climax of Lent.
From what city did the celebration of Lent begin to spread throughout the professing Christianity of the Roman world? The Catholic Encyclopedia records the following: “In any case it is certain from the festival letters of Saint Athanasius that in 331, he enjoined upon his flock a period of forty days of fasting preliminary to, Holy week and second that in 339, after having traveled to Rome and over the greater part of Europe, [he] wrote in the strongest terms to urge this observance [of Lent] upon the people under his jurisdiction.” Athanasius, Bishop of Alexandria in Egypt, was influenced by Roman customer. It was at Romethat not only Easter, but also Lent, entered the Christian world. Irenaeus confirmed this when he wrote in his famous letter that Lent and Easter were introduced during the time of Bishop Xystus of Rome. This Bishop did not permit those after him to observe the Apostolic practice of commemorating the death of Jesus. Instead he introduced the custom of Easter and Lent. But, from where did the Bishops of Rome obtain the custom of Lent?
In the early church, Lent was always called “Tessarakoste,” in Greek, or “Quadragesima” in Latin. These two words mean; “count forty”. Lent, though sometimes celebrated for only one or two days or for several weeks, was always called the celebration of forty days! Why? Why should a period of abstinence have gone by this name even though it was not until the beginning of the eighth century after Christ that the final number of forty days was fastened on the whole church? The answer is obvious, abstinence among the pagans was by the name “count forty” because that is the length of time they celebrated their spring festival! Remember, the word Lent means “spring”. The historian Wilkinson, in his book Egyptian Antiquities, chapter 3 page 181, wrote that the pagans kept fasts, many of which lasted from seven to forty two days and sometimes even a longer period.
The original length of the fast, traced back to ancient Babylon 4,000 years ago, was a forty day fast in the spring of the year [from the book Nineveh and Babylonia, by Layard, chapter 4, page 93]. That is why it bore its name of “forty days” or Lent! Each nation gradually changed the length of celebration, but they all retained the name. The professing Christians of the second century merely adopted the customs found in their respective countries, which is why they were divided as to its length from the beginning. It took the churches of the western world nearly eight centuries to re-impose a total period of forty days abstinence as had been the original custom at Babylon. Christianity today has turned to pagan customs instead of the commands of God found in the Bible.
Lent is nowhere commanded or mentioned in the New Testament but, it is mentioned in the Old Testament! Lent was an indispensable preliminary to the great annual festival in commemoration of the death and resurrection of Tammuz, the pagan Babylonian counterfeit of the Messiah. The Babylonian lunar months of June and July were named in honor of this false Babylonian messiah. Forty days preceding the feast of Tammuz, usually celebrated in June, the pagans held their Lenten season.
Ezekiel describes it vividly in chapter eight of his book the thirteenth and fourteenth verses: “He said also unto me, turn thee yet again and thou shalt see greater abominations.” You will notice that God calls what Ezekiel is about to see an abomination. What does the prophet see? “And, behold, there sat women weeping for Tammuz.” They wept for Tammuz, the false messiah of the pagans. That weeping preceded the pagan festival in honor of a supposed resurrection of Tammuz. Fasting was joined with weeping for a period of forty days before the festival in honor of Tammuz. The period of fasting, weeping and semi fasting take place during the springtime. That is why the word Lent means “spring”.
Lent is a continuation of the pagan springtime custom of abstaining from certain foods just prior to celebrating a supposed resurrection of a pagan Babylonian deity. God calls the celebration of Lent an abomination. That is why Christ and the Apostolic Church never observed it! The Apostle Paul forbade the believers to observe these pagan “times or seasons” (Galatians 4:10).
Surely the people nowadays are sincere, but so were the pagans. But, what if Easter and Lent are ancient pagan festivals? Isn’t it still all right, if we use them to honor Christ? That’s the way people reason. Let God answer that question. God spoke to Moses to warn the people that they should not follow these customs of the pagans. Here are the words of God: “Take heed…that thou enquire not after their gods, saying; how did these nations serve their gods? Even so will I do likewise. Thou shalt not do so unto the Lord thy God! For every abomination to the Lord, which he hateth, have they done unto their gods: (Deut. 12:30-31).
Here is what God says. It doesn’t matter what we think, but it does matter what He thinks. He calls these pagan Easter and Lenten customs abominations because they commemorate false ideas. The penitence of Lent is a form of worldly sorrow over the things that smite one’s conscience. But, conscience is not sufficient guide to right or wrong. The penitence of Lent is a counterfeit of genuine repentance of sin. Easter commemorates a supposed Sunday morning resurrection of Jesus, though in fact Jesus was resurrected, according to the Bible, on Saturday evening, after He had been in the tomb three days and three nights. It is therefore not surprising that the apostles could never have taught the Church the observance of these heathen customs. Is it any wonder that Jeremiah was inspired to write: “Learn not the way of the heathen…for the customs of the people are in vain” (Jeremiah 10:2-3).
Notice that Lent precedes immediately the celebration of Resurrection Sunday (Easter), supposedly that of Christ. But, Christ did not resurrect on a Sunday. The New Testament, in none of its passages, orders us to observe Christ's resurrection. What we are commanded to observe is the commemoration of his death. The Primitive Apostolic Church observed that one commemorative, but it never celebrated either Easter Sunday or Lent. God never ordered the celebration of this Sunday in honor of the resurrection. All this is in honor of the false messiah, Tammuz.
Easter Sunday and Lent celebrate the resurrection of the false Christ. Paul warned about the spread of this custom: "For if he that cometh preacheth another Jesus, whom we have not preached ...” (II Corinthians 11:4). And this is exactly what has happened. Lent celebrates another Jesus, the false Messiah of Babylonia. The celebration of a festival on Sunday, to honor the resurrection, comes directly from paganism. The pagans were celebrating the resurrection of Tammuz, immediately after Lent. This festival was propagated throughout the professing Christian world after the death of the apostles.
Notice that immediately after the observance of Lent, the prophet Ezekiel sees that the people celebrate a sun rise service of resurrection: “Then said he unto me, Hast thou seen this…? [The fasting of Lent] Turn thee yet again, and thou shalt see greater abominations than these”. [What does the prophet see?] Men prostrating themselves to the East, and worshipping the Sun! Sun rise services on Easter Sunday, the culmination of the forty days of Lent (Ezekiel 8:15-16).  


Sunday, February 26, 2017

MARDI GRA (MARTES GRASO)


"Let us walk honestly, as in the day; not in rioting and drunkenness, not in chambering and wantonness, not in strife and envying. But put ye on the Lord Jesus Christ, and make not provision for the flesh, to fulfil the lusts thereof." (Romans 13:13-14)

El Martes de Carnaval en los Estados Unidos de América se ha adoptado la denominación francesa Mardi Gras, que significa ‘martes graso’, al igual que Terça-feira gorda, en los países de habla portuguesa.

El Martes de Carnaval, en el calendario cristiano (Católico), es el segundo y último día de Carnaval que antecede al Miércoles de Ceniza, inicio de la Cuaresma. En tiempos en que la Cuaresma recibía un mayor seguimiento los días anteriores al Miércoles de Ceniza, se conocían como Carnaval o carnestolendas. Estos días previos se realizaban diversas actividades como banquetes, bailes, juegos y de esta manera se enfrentaban al comienzo de los días de penitencia.

El origen de esas celebraciones se remonta a fiestas paganas de tiempos precristianos, que correspondían al ritmo de las estaciones y de los trabajos agrícolas. La palabra “carnevale” significa, “Carne para Bal”. A los fines del siglo XX varios autores comenzaron a sospechar el origen pagano del nombre. A comienzos de la Edad Media la Iglesia Católica propuso una etimología de carnaval: del latín vulgar carne-levare, que significa 'abandonar la carne' (lo cual justamente era la prescripción obligatoria para todo el pueblo durante todos los viernes de la Cuaresma).


La fecha de su celebración es variable, ya que se celebra 40 días antes de la fiesta Cristiana del Domingo de Pascua y este no depende del calendario gregoriano (exclusivamente solar) sino del antiguo calendario solar/lunar. Para el Cristianismo, este domingo es siempre el siguiente a la primera luna llena posterior al equinoccio (y cae siempre entre el 22 de marzo y el 25 de abril), por lo que el Martes de Carnaval caerá siempre entre el 18 de febrero y el 16 de marzo (un día más tarde si cae en febrero y el año es bisiesto).

MARDI GRA (FAT TUESDAY)


"Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne. (Romanos 13:13-14)

Mardi Gras (mɑrdiɡrɑ), "Mardi Gras season" and "Carnival season" in English, refer to events of the Carnival celebrations, beginning on or after Epiphany and culminating on the day before Ash Wednesday. Mardi Gras is French for Fat Tuesday, referring to the practice of the last night of eating richer, fatty foods before the ritual fasting of the Lenten season, which begins on Ash Wednesday. The day is sometimes referred to as Shrove Tuesday, from the word shrive, meaning "confess."Related popular practices are associated with celebrations before the fasting and religious obligations associated with the penitential season of Lent.

Carnaval, or Carnivale, is a festive season which occurs immediately before Lent; the main events are usually during February. Carnival typically involves a public celebration or parade combining some elements of a circus, mask and public street party. People often dress up or masquerade during the celebrations, which mark an overturning of daily life.


The origin of the name "Carnival" derives from the word "carne" (meat), the link with carne would suggest an origin with earlier religions ({carne para Bal} meat for Baal).

Monday, February 20, 2017

EL SALMO DE UN ADICTO



Rey heroína es mi pastor. Yo siempre deseare.

Él me hace acostarme en las canaletas.

Él me guía junto a las aguas turbulentas.

Él destruye mi alma.

Él me conduce en el camino de maldad por bien del esfuerzo.

Sí, andaré por el valle de pobreza y temeré todo mal,

Porque tú, heroína, estás conmigo.

Su aguja y cápsula tratan de consolarme.

Despojas mi mesa de comestibles en la presencia de mi familia.

Robas mi cabeza de la razón.

Mi copa de dolor está rebosando.

Seguramente la Adicción a la heroína me acechará todos los días de mi vida,

Y moraré en la casa del condenado para siempre.

Este salmo fue encontrado en una tarjeta por una policía en una cabina telefónica. En el reverso de la tarjeta estaba esta nota:

“Realmente este es mi salmo. Soy una mujer joven, 20 años de edad y por el último año y medio he estado vagando por la pesadilla del drogadicto. Quiero dejar de tomar la droga e intento, pero no puedo. La cárcel no me curó. Tampoco la hospitalización me ayudó por mucho tiempo. El doctor le dijo a mi familia que hubiera sido mejor, y de hecho más amable, si la persona que me había introducido a la heroína hubiera volado los sesos. Y como lo desearía que lo hubieran hecho. ¡Mi Dios, cómo lo deseo realmente!” 


THE PSALM OF AN ADDICT




King Heroin is my shepherd. I shall always want.

He maketh me to lie down in the gutters.

He leadeth me beside the troubled waters.

He destroyeth my soul.

He leadeth me in the path of wickedness for effort’s sake.

Yea, I shall walk through the valley of poverty and will fear all evil,

For thou, Heroin, art with me.

Thy needle and capsule try to comfort me.

Thou strippest my table of groceries in the presence of my family.

Thou robbest my head of reason. My cup of sorrow runneth over.

Surely Heroin addiction shall stalk me all the days of my life,

And I will dwell in the house of the condemned forever.

This psalm was found on a card by a police officer in a phone booth. On the back of the card was this note:

“Truly this is my psalm. I am a young woman, 20 years of age and for the past year and a half I have been wandering down the nightmare of the junkie. I want to quit taking dope and I try, but I can’t. Jail didn’t cure me. Nor did hospitalization help me for long. The doctor told my family that it would have been better, and indeed kinder, if the person who had first gotten me hooked had blown my brains out. And I wish they had. My God, how I do wish it!”


Tuesday, February 14, 2017

EL MINISTERIO PROFÉTICO


Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis. Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios. Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación. El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia. Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero más que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación.

Dios es un Dios personal. Él Desea una relación íntima con los individuos más que una relación lejana con la humanidad como raza. Cuando Adán y Eva fueron toda la raza, Dios caminó y habló con ellos. Pero desde que el pecado apagó los oídos humanos al oír y los ojos humanos para ver a Dios, Él no ha sido capaz de comunicarse con todos individualmente. La raza en su conjunto no desea su compañerismo y no es lo suficientemente sensible como para escuchar la voz de Dios.

Por esta razón, Dios ha tenido que encontrar individuos con quienes puede comunicarse personalmente, y luego hablar con el resto de la raza humana a través de ellos. A través de los siglos, Dios ha levantado a personas especiales llamadas patriarcas y profetas para que sean Su portavoces a la humanidad. Y en la plenitud de los tiempos, Dios nos habló en la persona de Jesucristo (Hebreos 1: 1-2), que era Dios mismo manifestado en la carne (I Timoteo 3:16), la expresión total y completa de Dios mismo (Colosenses 2: 9).

Jesús fue el pensamiento, las palabras, los principios, los planes y el patrón de vida manifestados en la tierra. Aunque los profetas del Antiguo Testamento habían profetizado en parte, a menudo hablando palabras que ellos mismos no comprendían completamente, Jesús era más que un profeta. Él era Dios manifestado en la carne. Él era la muestra más brillante de la gloria de Dios y la más grande expresión de Dios.

Jesús rasgó el velo que nos impidió ver a Dios, y quitó nuestra opacidad auditiva. Él hizo el camino para que Dios viniera y habitase personalmente dentro de cada individuo. Cuando una persona nace de nuevo y es bautizada con el Espíritu Santo, el cuerpo individual de esa persona se convierte en templo de Dios (I Corintios 6:19). Cada creyente nacido de nuevo entonces se construyen juntos como una casa espiritual donde la plenitud de Dios puede morar (Ef 2: 19-22).

Jesús fue el primogénito, el prototipo de toda una nueva creación que se convertiría en Él, siendo conformado a su imagen y semejanza. Su cuerpo, que contiene la plenitud de la Divinidad, fue crucificado, enterrado, resucitado y ahora es la cabeza de la iglesia.

Después de que Jesús subió al cielo, el mundo ya no podía ver la plenitud de Dios en la carne. Pero Jesús envió Su Espíritu y el Espíritu a través de Sus apóstoles escribió en la Biblia las pautas y estándares por los cuales Dios puede ser plenamente conocido y entendido. Bien entendida la Escritura es suficiente para darnos el conocimiento de todo lo que necesitamos estar en nuestro tiempo de mortalidad y en la eternidad. La Biblia es ahora la revelación de Dios, todos los escritos sagrados que la Iglesia necesitará para hacer la voluntad de Dios.

Por medio de Su Palabra y Espíritu, Dios desea caminar y hablar con nosotros en una relación individual, personal e íntima. Hoy no todos los creyentes entienden cómo reconocer la voz de Dios. Incluso cuando lo reconocen, muchos no saben cómo responder a él para que pueda ser cumplido. De esta manera, como en muchas otras formas, ningún individuo es autosuficiente en su relación con Dios; todos necesitamos el resto del Cuerpo de Cristo. Así que Dios ha establecido en el Cuerpo el ministerio del profeta como una voz especial; Ha establecido el don de la profecía como su voz en medio de la iglesia; Y ha enviado el espíritu de profecía para dar testimonio de Él en todo el mundo.

La venida del Espíritu Santo, el nacimiento de la Iglesia y la escritura de la Biblia no eliminaron la necesidad de la voz profética de Dios; De hecho, intensificó esa necesidad. En el día de Pentecostés Pedro predicó que el profeta Joel estaba hablando de la era de la Iglesia cuando proclamó: "Derramaré mi Espíritu en aquellos días, y tus hijos e hijas profetizarán" (Hechos 2:17). Pablo hizo hincapié en esa verdad cuando le dijo a la iglesia en Corinto que "procurad profetizar" (1 Corintios 14:39, Ef 4:11).

Dios todavía quiere que la revelación de Su voluntad sea vocalizada. Así Él ha establecido el ministerio profético como una voz de revelación e iluminación que revelará Su voluntad a la iglesia y al mundo. Él también usa este ministerio para dar instrucciones específicas a los individuos concernientes a Su voluntad personal para sus vidas.

El ministerio del profeta no es para producir adiciones o sustracciones a la Palabra de Dios. Cualquier nueva adición aceptada como infaliblemente inspirada sería falsificación, documentos falsos que contendrían delirios que conducían a la condenación. El profeta trae iluminación y especificaciones adicionales sobre lo que ya ha sido escrito. El don de la profecía a través de los santos es traer edificación, exhortación y consuelo a la iglesia (I Corintios 14: 3).

El Espíritu Santo susurrando los pensamientos de Dios dentro del corazón de un creyente es obviamente el orden divino de Dios para la comunicación. Pero lo que el individuo ha sentido en su espíritu debe ser confirmado: el consejo de Dios es que cada palabra tiene que ser testificada y confirmada en la boca de dos o tres testigos (II Corintios 13: 1). Este es un papel crítico que puede cumplir la voz profética.

La profecía personal nunca debe ser un sustituto de la responsabilidad del individuo de escuchar la voz de Dios para sí mismo. ¡La profecía personal no debe tomar el lugar de nuestro deber de ayunar, orar y buscar a Dios hasta que escuchamos del cielo por nosotros mismos!

Hay gente que no puede oír, o no va a tomar tiempo para escuchar, lo que Dios quiere decirles. Dios no se forzará a nosotros mismos. Cuando este sea el caso, Dios usará la voz del profeta para hablar a individuos o congregaciones. El deseo más grande de Dios es que tomemos tiempo para buscarlo hasta que nuestra mente, emociones y voluntad estén suficientemente despejados para que Él comunique claramente Su voluntad a nosotros.


La verdadera profecía, si no se entiende o responde correctamente, puede causar confusión y decisiones erróneas entre los creyentes que son inmaduros, sin compromiso o sin educación bíblica. Los estragos creados por falsas profecías son mucho peores, requiriendo mucho consejo y tiempo para resolver los problemas resultantes. La solución piadosa a los problemas de la profecía personal no es aislar al creyente de ella, ni disuadirlos de buscar oír de Dios personalmente. La iglesia necesita entrenar a la iglesia para discernir lo que es verdad, y cómo responder adecuadamente a la verdadera palabra de Dios.

THE PROPHETIC MINISTRY


"Follow after charity, and desire spiritual gifts, but rather that ye may prophesy. For he that speaketh in an unknown tongue speaketh not unto men, but unto God: for no man understandeth him; howbeit in the spirit he speaketh mysteries. But he that prophesieth speaketh unto men to edification, and exhortation, and comfort. He that speaketh in an unknown tongue edifieth himself; but he that prophesieth edifieth the church. I would that ye all spake with tongues, but rather that ye prophesied: for greater is he that prophesieth than he that speaketh with tongues, except he interpret, that the church may receive edifying." (I Corinthians 14:1-5)

God is a personal God. He desires intimate fellowship with individuals more than a distant relationship with humanity as a race. When Adam and Eve were the entire race, God walked and talked with them. But ever since sin dulled human ears to hearing and human eyes to seeing God, He has not been able to communicate with everyone individually. The race as a whole does not desire His fellowship and is not sensitive enough to hear God's voice.

For this reason, God has had to find individuals with whom he can communicate personally, and then speak to the rest of the human race through them. Through the ages God has raised up special people called patriarchs and prophets to be His spokesmen to mankind. And in the fullness of time, God spoke to us in the person of Jesus Christ (Heb. 1:1-2), who was God Himself manifest in the flesh (I Tim. 3:16), the full and complete expression of God Himself (Col. 2:9).

Jesus was God's thoughts, words, principles, plans and pattern of living manifested on earth. Though the Old Testament prophets had prophesied in part, often speaking words they themselves did not fully comprehend, Jesus was more than a prophet. He was God manifested in the flesh. He was the brightest display of God's glory and the greatest expression of God.

Jesus tore the veil that kept us from seeing God, and removed our dullness of hearing. He made the way for God to come and dwell personally within each individual. When a person is born again and baptized with the Holy Spirit, that person's individual body becomes a temple of God (I Cor. 6:19). Every born again believer are then built together as a spiritual house where the fullness of God can dwell (Ep. 2:19-22).

Jesus was the firstborn, the prototype of a whole new creation who would become like Him, being conformed to His very image and likeness. His body, containing the fullness of the Godhead, was crucified, buried, resurrected and is now the head of the church.

After Jesus ascended to heaven, the world was no longer able to see the fullness of God in the flesh. But Jesus sent His Spirit and the Spirit through His apostles wrote in the Bible the guidelines and standards by which God can be fully known and understood. Rightly understood the Scripture is sufficient to give us knowledge of all we need to be in our time of mortality and in to eternity. The Bible is now the revelation of God, all the sacred writings the Church will ever need to do the will of God.

Through His Word and Spirit, God desires to walk and talk with us in an individual, personal, intimate relationship. Today not all believers understand how to recognize the voice of God. Even when they do recognize it, many do not know how to respond to it so that it can be fulfilled. In this way, as in many other ways, no individual is self-sufficient in his relationship with God; we all need the rest of the Body of Christ. So God has set within the Body the ministry of the prophet as a special voice; He has established the gift of prophecy as His voice in the midst of the church; and He has sent the spirit of prophecy to give testimony of Him throughout the world.

The coming of the Holy Spirit, the birth of the Church, and the writing of the Bible did not eliminate the need for the prophetic voice of God; in fact, it intensified that need. On the day of Pentecost Peter preached that the prophet Joel was speaking of the Church age when he proclaimed, "I will pour out my Spirit in those days, and your sons and daughters shall prophesy" (Acts 2:17). Paul emphasized that truth when he told the church at Corinth to "covet to prophesy" (I Cor. 14:39; Eph. 4:11).

God still wants the revelation of His will to be vocalized. So He has established the prophetic ministry as a voice of revelation and illumination which will reveal His will to the church and the world. He also uses this ministry to give specific instructions to individuals concerning His personal will for their lives.

The ministry of the prophet is not to bring about additions or subtractions to the Word of God. Any new additions accepted as infallibly inspired would be counterfeits, false documents which would contain delusions that lead to damnation. The prophet brings illumination and further specifics about that which has already been written. The gift of prophecy through the saints is to bring edification, exhortation, and comfort to the church (I Cor. 14:3).

The Holy Spirit whispering the thoughts of God within a believers heart is obviously God's divine order for communication. But what the individual has sensed in his spirit must be confirmed: God's counsel is that every word needs to be witnessed to and confirmed in the mouth of two or three witnesses (II Cor. 13:1). This is a critical role that can be fulfilled by the prophetic voice.

Personal prophecy must never become a substitute for the individual's responsibility of hearing the voice of God for himself. Personal prophecy must not take the place our duty to fast, pray, and seek God until we hear from heaven ourselves!

There are people who cannot hear, or will not take time to hear, what God wants to say to them. God will not force himself on us. When this is the case, God will use the voice of the prophet to speak to individuals or congregations. God's greatest desire is for us to take time to seek Him until our mind, emotions, and will are cleared sufficiently for Him to communicate His will to us clearly.

True prophecy, if not rightly understood or responded to, can cause confusion and wrong decisions among believers who are immature, uncommitted, or biblically uneducated. The havoc created by false prophecies, are much worse, requiring much counseling and time to resolve the resulting problems. The godly solution to the problems of personal prophecy is not to isolate the believer from it, nor to discourage them from seeking to hear from God personally. The church needs to train the church to discern what is true, and how to respond properly to the true word from God.    
     


Monday, February 6, 2017

EL CONTENTAMIENTO


Filipenses 4:11-13; No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”

Nuestra actitud, y nuestro estado mental, tienen un grande efecto en nuestra salud. Nuestra actitud hacia nosotros mismos, nuestra actitud hacia la vida, nuestras relaciones con otras personas tienen un efecto poderoso en nuestra vida física así como también nuestra vida emocional. El temor, el resentimiento, la ansiedad, una falta de propósito en la vida puede ser también dañoso a nuestra salud.

Debemos recordar que Pablo estaba en la prisión cuando escribió esta epístola. Él probablemente estaba encadenado al lado de un guardián 24 horas al día. Y fue en esta enseña que dijo, "…he aprendido a contentarme...”

LO QUE NO ES CONTENTAMIENTO

Para comprender mejor lo que es contentamiento, hay que ver lo que es descontentamiento. Cada vez  que nos  quejamos, cada vez que rezonguemos, cada vez  que expresamos  nuestra envidia o nuestro celo, estamos expresando descontentamiento. Descontentamiento es cuando estás infeliz con sus circunstancias presentes. Cuando tiene un estado mental intranquilo debido a las cosas que están sucediendo en su vida.

EL ESTAR FELIZ CON TODO, ¿ES ESTO EL CONTENTAMIENTO?

¿Es contentamiento al decir, “Estoy feliz con lo que está sucediendo en mi vida” o decir “me gusta mi presente circunstancias?” No necesariamente. Esto no es lo que el Apóstol Pablo estaba diciendo.

El contentamiento no es ser estoico. El controlar su mente de tal manera que el dolor o el sufrimiento ya no viene a su conciencia. Los místicos orientales, pueden dormir sobre un lecho de clavos, o pueden caminar sobre carbones calientes y no sienten nada, han suprimido de tal manera su proceso de pensamiento sobre ello. Pablo no está diciendo que seamos insensibles al sufrimiento.

Ni tampoco tenemos que aprender a que nos guste todo que está sucediendo en nuestra vida. Yo no pienso que a Pablo le gustaba estar en la prisión. Ni se espera que miremos nuestras cargas o nuestras dificultades o problemas y decir, “me gusta esto.” Hay esos quien dice, “Tienes que alabar a Dios por toda las cosas.” Yo no pienso que Pablo está diciendo eso.

Ni nos está diciendo que tenemos que satisfacernos con esas cosas en nuestras vidas que son menos de de lo que deben de ser. Pablo tuvo muchas debilidades, flaquezas y muchas imperfecciones en su vida, él no estaba diciendo, “Pues, me voy a satisfacer con esto.” Había cosas en su vida al que Pablo expresó mucho descontentamiento. Pero, el dijo, “prosigo a la meta, no lo he alcanzado todavía.”

¿QUE ES VERDADERAMENTE EL CONTENTAMIENTO?

El contentamiento es saber que tienes todo lo que necesitas para enfrentar las circunstancias presentes. En el verso 11, Pablo no dijo que le gustaba tener hambre. Me gusta estar necesitado. Me gusta estar en circunstancias difíciles. El no dijo eso. Lo que está diciendo es, aunque no me gusta, yo se que tengo de parte de Dios lo que se va necesitar para hacerle frente a las circunstancias presentes. “Puedo hacerle frente.” “Puedo tratarlo.”

Nada me frustra más que cuando me computadora no trabaja. Puedo ser paciente con muchas cosas. Si lo poquito que conozco de computadoras no arregla el problema yo no sé que mas hacer. Por lo tanto, cuando mi computadora no trabaja, estoy sumamente descontento. Pero, ¿Porque estoy disgustado? Porque no se qué hacer para arreglar la computadora. No sé cómo empezar para arreglarla. No sé cómo tratar con el problema. No puedo hacerle frente.

Pero, si alguien viene a me con algo que sé hacer, entonces tengo mucho contentamiento, porque estoy seguro que puedo enfrentarlo. En una situación, yo puedo hacerle frente; en la otra situación no puedo. En una situación yo puedo tratarla, se que hacer y en la otra situación me encuentro perdido, porque no se qué hacer.

Contentamiento es tomar su presente situación, cualquier obstáculo que está enfrentando, cualquiera limitación con que está viviendo, cualquiera condición crónica que lo agota, lo que ha destrozado sus sueños, cualquier factores o circunstancias de la vida que tiende a desalentarlo, y decir en medio de ello, “no me gusta,” pero nunca decir, “no puedo hacerle frente” La Palabra de Dios dice; “¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece!

II Corintios 4:7-9: Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos” Puede sentirse angustiado, pero nunca se sentirá desesperado. Pueda sentirse derribado, pero nunca se sentirá derrotado. Hay recursos ilimitados disponibles para usted en Dios. Pero, en cuanto diga usted, “no puedo hacerle frente,” deja de echar mano de estos recursos ilimitados. Contentamiento es estar seguro que puedes encarar cualquier prueba que está enfrentando debido a los recursos de fortaleza que Cristo ha hecho disponible a usted. ¡Eso es contentamiento!

¿CÓMO PUEDO LOGRA EL CONTENTAMIENTO?

No es algo natural. El apóstol Pablo nos dice que se tiene que aprender. “He aprendido a contentarme.” La vida es una escuela. Es un aula. He tenido que luchar duro y es solo mediante el proceso largo de vivir y luchando con dificultades en la vida que he venido al punto de darme cuenta que estoy contento. Es un proceso, y lo práctico todo los dais.

La razón porque Dios permite que estas dificultades vengan a nuestras vidas es porque, mediante el proceso de luchar con ellos en el valle que aprendemos de que se trata este  tipo de contentamiento.

He descubierto en mis 49 años de ser pastor, que la mayoría de la gente viven una mayor parte de sus vidas en el valle. Pero, ¿usted sabe que grande verdad he encontrado en la Biblia?, ¡Que el Dios de las montañas también es el Dios de los valles! (I Reyes 20:22-29) Acercase a Dios. Acercase a Él lo mas cercas posible que pueda. Y encontrará que es en acercarse a Él que toda Su fortaleza se hará disponible a usted. No importa cuál sea el valle, no importa que hondo sea, puede usted aprovechar de ello. Y puede madurar por ello.

Si todo lo demás cambia, aún el Señor no cambia. Si las fuentes de todo otro gozo se secan, el gozo del Señor nunca termina. La Biblia nos dice en Nehemías 8:10: “Que el gozo de Señor es nuestra fuerza.” Cuando usted viene al Señor en fe sincera, usted encontrar gozo, fortaleza y lo más importante de todo, Esperanza que las cosas se van a mejorar.

La esperanza es el deseo por algo bueno con la anticipación de recibirlo. Mucha gente vive sin esperanza para el futuro.  Ellos no pueden creer que Dios los ame y que tenga un propósito para sus vidas. No importa que dolor o circunstancias imposibles está enfrentando hoy, Dios reemplazara su desesperación con un gran sentido de esperanza. Si Dios ha puesto una esperanza en su corazón, no lo entregues, no lo abandone, no importa cuál sea su circunstancias.

Una equivocación común que mucha gente hace, es de medir el amor de Dios para ellos por sus circunstancias. Usted tal vez ha tenido equivocaciones en su vida, pero El tomara sus fracasos y los volviera en algo bueno para usted. ¿Por qué? Porque El es un Dios quien sabe exactamente lo que usted necesita. El sabe cuando lo necesita y El estará allí para proveer se lo. ¿Por qué no le pide que le ayude?