Dr MARTIN VASQUEZ

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Mesa, Arizona, United States
EDUCATION: Holt High School, Holt Mich., Lansing Community College, Southwestern Theological Seminary, National Apostolic Bible College. MINISTERIAL EXPERIENCE:61 years of pastoral experience, 11 churches in Arizona, New Mexico and Florida. Missionary work in Costa Rica. Bishop of the Districts of New Mexico and Florida for the Apostolic Assembly. Taught at the Apostolic Bible College of Florida and the Apostolic Bible College of Arizona. Served as President of the Florida Apostolic Bible College. Served as Secretary of Education in Arizona and New Mexico.EDUCACIÓN:Holt High School, Holt Michigan, Lansing Community College, Seminario Teológico Southwestern, Colegio Bíblico Nacional. EXPERIENCIA MINISTERIAL:51 años de experiencia pastoral, 11 iglesias en los estados de Arizona, Nuevo México y la Florida. Trabajo misionera en Costa Rica. Obispo de la Asamblea Apostólica en los distritos de Nuevo México y La Florida. He enseñado en el Colegio Bíblico Apostólico de la Florida y el Colegio Bíblico Apostólico de Arizona. Presidente del Colegio Bíblico de la Florida. Secretario de Educación en los distritos de Nuevo México y Arizona.

Tuesday, September 29, 2026

LECCIÓN 3: ENGRANDECER TU VISIÓN


ENGRANDECER TU VISIÓN

LECCIÓN 3

MÁS ALLÁ DE LO ORDINARIO

2 Reyes 5:1-3, 8-14

Un hombre visitaba un pequeño pueblo y conversaba con el alcalde. Le preguntó: "¿Han nacido alguna vez en esta ciudad personas importantes o famosas?". El alcalde respondió: "No, en esta ciudad solo nacen bebés ordinarios. Pero ha habido algunos que han alcanzado la grandeza".

Dentro del corazón de cada hombre y mujer que Dios ha creado reside un mundo ilimitado de posibilidades. Cuando Dios crea, lo hace bien. Cuando Dios te creó, te creó bien y con un gran potencial. Los expertos afirman que la mayoría de las personas usan aproximadamente el 5% de su cerebro. El 95% restante permanece sin usar durante la vida de una persona normal. ¡Gran potencial, poco o ningún resultado! La gente común vive vidas comunes, hace cosas comunes y mueren muertes comunes, sin cambios ni alteraciones. ¡Qué aburrido!

Una de las razones por las que Dios no quiere que seamos gente común es porque a nadie le interesa seguir a personas comunes. La gente no presta mucha atención a lo común. La prensa no escribe sobre lo común. No se escriben libros sobre lo común. No se hacen películas sobre lo común. Jesús dijo que debemos ser la sal de la tierra. En otras palabras, debemos añadir sabor, ser diferentes e ir más allá de lo común. Lo común, como diría Jesús, es como la sal que ha perdido su sabor.

Una de las peores cosas que pueden pasar en la vida sería estar en tu lecho de muerte y darte cuenta de que no has hecho ninguna diferencia en la vida de nadie. Dios desea llevarte más allá de lo común. No hace mucho, alguien me preguntó: “Hermano, has pasado por tantas cosas a lo largo de los años, ¿alguna vez has considerado conformarte con lo que Dios ha hecho a través de ti en tus 50 años de ministerio, y jubilarte para vivir como una persona ordinario?             

DIOS QUIERE LLEVARTE MÁS ALLÁ DE LO ORDINARIO, A LO EXCEPCIONAL:

En tiempos bíblicos, la lepra era una enfermedad mortal que asolaba a muchos. La regla general era que quien la contraía moría. Naamán fue la excepción. Era comandante del ejército (líder) y servía al rey de Aram (bajo mando). Estaba en una posición de liderazgo y también bajo el mando de otros. Algo parecido a lo que nos sucede a nosotros. Siempre habrá áreas en nuestra vida donde necesitemos ser líderes y otras donde debamos estar bajo el mando de otros. Una de las primeras cosas que nos llevará más allá de lo ordinario, a lo excepcional, es la combinación de nuestra capacidad para liderar y seguir. Cuando Jesús se dispuso a enseñar sobre liderazgo, tomó una toalla y comenzó a lavar los pies de sus discípulos. Aunque tenía todo el poder en el cielo y en la tierra para mover montañas y realizar milagros, comenzó sirviendo.

Lo opuesto a ser un siervo es ser perezoso. Algo que a menudo olvidamos es que ninguno de los discípulos era perezoso. Eran pescadores, un recaudador de impuestos, etc. He oído a gente decir: "Estoy esperando a que Dios me abra las puertas para poder hacer algo por Él". Les digo: "Bueno, ¿estás listo para ponerte manos a la obra y empezar a servir en las pequeñas cosas?" "Oh, no, estoy esperando a Dios". Lo que he descubierto es que Dios no llama a los perezosos. Espera hasta que estés en medio de servirle en las pequeñas cosas. Nos interrumpe, nos perturba, llama a la gente ocupada y te lleva de aquí para allá. Llama a la gente de acción. Aquellos que están al mando sobre ti son los que realmente pueden decir si eres fiel o no. Naamán tenía el respeto de quienes estaban por encima de él. Cuando tus superiores te tengan en alta estima dice mucho; tu testimonio vale más que tu dinero. En el ámbito laboral actual, muchas personas harían cualquier cosa por dinero, por un aumento o por un ascenso, incluso a costa de sacrificar su testimonio. Pero todo el dinero del mundo no puede comprar la integridad. Naamán era un hombre valiente; se mantenía firme y decidido al luchar por lo que es correcto.

DIOS QUIERE LLEVARTE DE LO ORDINARIO A LO EXTRAORDINARIO:

Si aspiras a ser extraordinario, debes rodearte de personas extraordinarias. Necesitas caminar junto a alguien que te desafíe. Debemos examinar nuestra hambre espiritual: ¿tienes hambre de hacer más por Dios o te sientes satisfecho? También debemos evaluar nuestra pasión: ¿está tu corazón realmente puesto en las cosas de Dios?

Para llegar a ser extraordinario, primero debes superar grandes obstáculos. Naamán era un hombre formidable. La nación entera había sido librada gracias a él. Era un hombre valeroso y poderoso; fuerte, grande e impresionante. Era un hombre de guerra, capitán del ejército. La gente lo admiraba. Sabía cómo triunfar y poseía integridad, prestigio, capacidad y tenia capacidad administrativa; sabía liderar, pero tenía lepra. Bajo aquella imponente armadura, se ocultaba un hombre consumido por la enfermedad.

En el camino de lo ordinario a lo extraordinario, siempre encontrarás un gran obstáculo. No puedes cruzar ese puente sin antes vencer una dificultad mayor. Las pruebas son el medio que te conduce a niveles superiores de fe en Dios. No existe nadie que haya logrado éxitos extraordinarios en la vida sin haber pasado por grandes adversidades.

Job perdió todo lo que tenía y fue abandonado por las personas más cercanas a él. Abraham estuvo dispuesto a sacrificar al hijo de la promesa. José fue vendido como esclavo y rechazado por su propia familia. Daniel fue arrojado al foso de los leones. Sadrac, Mesac y Abed-nego fueron echados a un horno de fuego. Sin pruebas, eres una persona ordinaria; ¡las pruebas te moldean, te transforman y te distinguen de los demás!

Naamán era grande y poderoso, pero tenía lepra. Puede que la gente te vea como una persona de gran potencial, pero luego añade un “pero” que actúa como reserva. Es un gran hombre, pero es inseguro. Es una gran mujer, pero habla demasiado. Es un gran líder, pero no sabe seguir a otros. Es una mujer de gran fe, pero no logra llevarse bien con los demás.

No nos gusta que la gente hable de nuestros obstáculos; por eso nos ponemos cascos y corazas para ocultarlos. Naamán tenía un obstáculo importante: hasta ese momento, nadie había sido sanado de lepra. Dios quiere hacerte extraordinario. Por eso, a veces te colocará en una situación de la que nadie antes ha logrado salir.

DIOS QUIERE LLEVARTE MÁS ALLÁ DE LO ORDINARIO HACIA LA UNCIÓN: (2 Reyes 5:10-14)

1. Naamán era un gran hombre y un gran líder, pero Dios quería convertirlo en un líder ungido.

2. La unción fluye desde la cabeza hacia abajo. No eres verdaderamente grande hasta que Dios pone Su unción sobre ti.

3. La visión no es nuestra; es la visión que Dios tiene para nosotros. Dios quiere hacer grandes cosas a través de nosotros. Dios quiere llevarnos más allá del éxito hacia la significancia. Dios quiere llevarnos más allá de la provisión hacia la posesión. Dios quiere llevarnos más allá de lo ordinario hacia la unción.

4. Son asombrosos los planes que Dios tiene para su Iglesia y para cada uno de nosotros. Es increíble la forma en que Dios dispone todo en su lugar, utilizando a personas con diferentes dones y habilidades para que encajen en el gran rompecabezas.

LA UNIDAD TRAE UNCIÓN: (Salmo 133:1, 2)

Al observar la historia de Naamán, veo trabajo en equipo. Primero, Dios usó a la criada de la esposa de Naamán para sugerir que él fuera a ver al profeta en Samaria. Y luego (v. 13), los siervos de Naamán acudieron a él y le instaron a hacer lo que el profeta había dicho. A veces, solo necesitamos una pequeña palabra de ánimo para hacer aquello que nos corresponde. Eso fue lo que los siervos hicieron por Naamán. A esto lo llamo trabajo en equipo, y el trabajo en equipo trae unción.

Puede que algunos de ustedes sientan que su don espiritual es el de ayuda, realizando labores entre bastidores. Quizás piensen que ese papel carece de importancia, pero no es así. Su función en la expansión de la visión es de vital importancia.

He aprendido que, si quieres que Dios te use poderosamente, debes rodearte de hombres y mujeres de gran fe, deseosos de alcanzar un nivel superior; personas que te amen y crean en ti a pesar de los obstáculos. La criada de la esposa de Naamán vio el defecto de Naamán y, aun así, creyó en él. Vio su lepra y siguió creyendo que Dios lo usaría. No llegarás muy lejos si trabajas con personas que, ante los problemas, salen corriendo. ¡La unción requiere humildad!

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